De tullio rompe la maldición: primer argentino en ganar en indy nxt desde hace 21 años
Alessandro De Tullio apagó los motores, se sacó el casco y el silencio fue absoluto. El argentino de 19 años acababa de cruzar la meta en Barber con el AJ Foyt #14 y nadie en el muro lo podía creer: era la primera victoria de la escudería desde 2003. Un grito contenido estalló cuando el cronómetro certificó los 36m39.2778s que lo separaban de Max Taylor por apenas 0.3635s. La foto de la bandera a cuadros lo tiene con el puño en alto y la mirada perdida: Miami, ascendencia cubano-argentina, y ahora esta postal que le copiarán los diarios de Buenos Aires.
El desquite que nadie firmaba
La semana pasada en Arlington se le había escapado entre los dedos. El sábado, en la primera manga de Barber, otra vez. Dos carreras con olor a podio que terminaron en frustración. Pero el domingo el auto arrancó sin dudas: salida perfecta, neumáticos templados, y una ventaja que creció vuelta tras vuelta sin que nadie pudiera tocarlo. “No tuve muchos errores, es lo importante”, dijo después, como quien repite un mantra que le salvó la temporada. El equipo no celebró con champagne: Larry Foyt lo abrazo seco, como quien cierra una deuda pendiente desde que su padre, el mítico A.J., dejó de correr.
El podio parecía un mapa migrante: Nikita Johnson, líder del campeonato, escoltando al argentino; Enzo Fittipaldi y Tymek Kucharczyk completando el top-5 como si el continente se hubiera puesto de acuerdo en Alabama. De Tullio sumó 108 puntos y saltó a la quinta posición. Johnson sigue mandando con 168, pero la pelea se aprieta: Taylor (145), Kucharczyk (135) y Fittipaldi (129) respiran en la nuca del novato que acaba de tocar la gloria.

De karting en miami a la antesala de la indycar
La historia empieza en 2022, cuando De Tullio llegó a la USF Juniors con cinco victorias y la certeza de que sabía manejar un volante antes que hablar. El año pasado se coronó en la SKUSA Winter Series y saltó al USF Pro 2000 con Turn 3 Motorsport: cuatro triunfos, 342 puntos, cuarto puesto. Datos que Larry Foyt leyó como quien encuentra un diamante en bruto. El contrato llegó en septiembre: “Queremos que seas el rostro del regreso”, le dijeron. Argentina no tenía un representante en la antesala de la IndyCar desde que Agustín Canapino cerró su ciclo con Juncos Hollinger en agosto del 2024. De Tullio no solo llenó el vacío: lo rompió con un triunfo que duele hasta en Chicago.
El calendario no da respiro: el 8 y 9 de mayo rueda en el IMS Road Course de Indianápolis, la pista que convierte pilotos en ídolos o en estadísticas. De Tullio ya publicó la foto del trofeo en Instagram con la frase que resume el fin de semana: “Vamos por más”. La frase suena a cliché, pero en la parrilla de Indy NXT nadie la firma sin sudar. La maldición del AJ Foyt #14 ya murió. Ahora falta saber si el argentino que nació en Miami y sueña en Buenos Aires está listo para matar la sequía que dura desde que Juan Manuel Fangio dejó de correr en Indianápolis en 1958. La respuesta llegará en dos semanas, cuando el asfalto de Indiana decida si el número 14 vuelve a escribir historia o si fue solo un domingo de abril que nadie olvidará.