Dudamel desafía a scaloni: 'mauritania y zambia no preparan para el mundial'

Rafael Dudamel apretó el gatillo. El ex portero venezolano que hoy dirige al Deportivo Cali escupió en la mesa lo que muchos técnicos murmuran: la Argentina campeona del mundo se está autoboicoteando con sus amistosos de despedida.

La escena ocurrió en un estudio de TV cuando comparó la agenda albiceleste —Mauritania (puesto 115 del ranking FIFA) y Zambia (84)— con la de Colombia, que prefirió arriesgar la piel ante Croacia y Francia. «Mientras otros jugaban contra Guatemala o Mauritania, Colombia decidió medirse a lo grande y eso te desnuda muchas falencias», sentenció Dudamel.

La bombonera se llenó para despedir. ¿a quién?

El 2-1 ante Mauritania dejó sabor a poco. El público cantó, aplaudió y hasta lloró, pero en los palcos la pregunta era la misma: ¿esto sirve para enfrentar a Europa en 2026? La respuesta llegó días después desde París: L’Equipe publicó un reportaje titulado «Mauritania y luego Zambia: ¿por qué Argentina elige siempre rivales pequeños?». El texto recuerda que, desde Qatar 2022, la Scaloneta no cruza cables con ninguna selección del top-20.

La AFA se defiende: la Finalissima contra España se cayó por el conflicto en Medio Oriente y improvisar amistosos de alto nivel a tres meses del Mundial es un rompecabezas logístico. Pero lo cierto es que el calendario se volvió espejismo: trece partidos amistosos después de la final contra Francia y ninguno sirvió para medir el pulso a una potencia europea.

El doble filo de la valentía

El doble filo de la valentía

Colombia, por el contrario, perdió 2-1 con Croacia y 3-1 con Francia. Néstor Lorenzo salió vapuleado por la prensa local. Dudamel, sin embargo, lo aplaude: «Hay que resaltar la valentía de esta planificación previa al Mundial». La lección es brutal: arriesgar la imagen hoy para no sorprenderse mañana.

Argentina, mientras tanto, cerró la Eliminatorias como líder con 38 puntos y se consagró bicampeona de América en 2024. Los números oficiales callan las críticas, pero el vacío de no haber probado a nadie del top-20 queda. Y en el fútbol, como en la vida, lo que no se mide se convierte en la duda que te devora en los cuartos de final.

Scaloni sabe que el próximo examen llegará directo en Estados Unidos. Allí no habrá Mauritania que lo salve.