El vóley peruano enciende sus semifinales: dos días para llorar o celebrar
Las redes vibrarán este fin de semana en Villa El Salvador. Cuatro camisetas, dos redes, una sola bola que decide quién sueña y quién empaca hasta 2026. El Polideportivo Lucha Fuentes será el escenario donde la Liga Peruana de Vóley Betsson saque la sentencia: Universitario y Géminis tienen 180 minutos para evitar la eliminación; San Martín y Alianza Lima, para confirmar que el pasado no fue un espejismo.
El sábado 4, a las 19:00, Universitario salta a la cancha con el alma en la garganta. Perdieron 0-3 en la ida ante San Martín, y la cuenta no admite réplicas: ganar o despedirse. Las ‘santas’ llegan con la calma de quien ya demostró que sabe cerrar los sets cuando el marcador aprieta (25-21, 25-22, 25-23). La táctica de Natalia Alfaro apunta a repetir la fórmula: bloqueo temprano, saque flotante que incomoda y contraataque por el centro. Universitario, sin embargo, entrena desde el lunes con música de guerra: la misma que usaron cuando en 2022 forzaron un tercer partido tras ir abajo. La historia puede repetirse, pero esta vez el reloj corre contra ellas.

El domingo, alianza lima puede enterrar la serie antes del desempate
El 5 de abril, 17:00, el turno es para Alianza Lima. Ganan 1-0 y el calendario les sonríe: otra victoria y la final es suya. En la ida supieron sufrir cuando Géminis despertó en el tercer set, pero el 25-13 del segundo parcial sigue siendo la radiografía de un rival que puede arrasar. El equipo de Guillermo Trigoyen trabaja el saque corto para que la receptora geminina caiga al centro y la opuesta quede sin ángulo. Lo que nadie cuenta es que Géminis, dirigido por Natalia Málaga, entrena con balones pesados: buscan que el brazo de sus atacantes aguante el tercer set sin perder velocidad. La clave será el primer tramo: si Alianza Lima rompe 8-5, el partido puede liquidarse antes del 20º punto.
La liga ya advirtió: hay partido extra el 8 de abril si Universitario o Géminis igualan la serie. Ese miércoles sería una final adelantada, con entradas agotadas en previa. Mientras tanto, Atenea y Regatas se juegan el quinto puesto el mismo fin de semana, y nadie regala ni un punto: el premio en metálico para el quinto supera en 15 mil soles al que recibe el séptimo. La televisión también ajusta micrófonos: Latina TV prepara cámaras térmicas para medir la velocidad del saque y Movistar TV App sumará estadísticas en tiempo real para el público que no cabrá en la grada.
La pelota está en juego, pero el verdadero partido se libra en la cabeza. San Martín sabe que una victoria parcial les devuelve a una final que ya saborean desde la ida. Alianza Lima, en cambio, necesita cerrar para borrar la imagen del 2024, cuando perdieron la final con un 0-3 que aún duele. El domingo a las 19:00 habrá dos camisetas tendidas en el centro de la cancha: una será la de la finalista, la otra un trapo de consuelo. En Villa El Salvador no hay medias tintas: se ríe o se llora, pero el vóley peruano, por primera vez en cinco años, vuelve a tener un fin de semana que justifica la madrugación y el mate amargo. La clasificación se decide en la red, pero la historia se escribe en la grada. Y allí, las gargantas ya ensayan el cántico que retumbará hasta el lunes.
