La scaloneta despliega su once estelar en la despedida de otamendi antes del mundial

La Bombonera cobrará este martes a las 20.15 un aire de despedida anticipada. Messi regresa al ruedo, Otamendi se toma su último respiro nacional y Scaloni, sin vueltas, saca la nómina ganadora: Zambia será el espejo donde la argentina mira su reflejo campeón antes de partir al Mundial.

El once que scaloni ya tiene en la cabeza

Dibu Martínez bajo los tres palos; Molina, Cuti Romero, Otamendi y Tagliafico como muro; De Paul, Mac Allister y Enzo en la zona de ruptura; Messi, Julián Álvarez y la duda coja entre Thiago Almada y Nico Paz. La certeza: quien entre no sale del once titular. El entrenador lo dejó entrever en la conferencia: «Es la última prueba, vamos a poner a los que ya saben». Traducción: experimentos terminados, romance con la pelota.

El sábado, en el predio de Ezeiza, el equipo se midió contra su sombra Sub 20. Dos tiempos de 40 minutos, 1-0 con gol de López y muchas preguntas respondidas. Scaloni rotó el plantel como quien prueba llaves: Palacios, Paredes, Barco, Prestianni, Nico Paz. Todos tocaron la pelota, todos dejaron huella. Pero el martes se acabó el ensayo: vuelve el bloque que levantó la copa en Qatar.

Otamendi, el adiós que pesa más que un trofeo

Otamendi, el adiós que pesa más que un trofeo

El central de 36 años tiene una molestia en un nervio, pero Scaloni no duda: «Si está bien, juega. Nos dio tanto…». La frase suena a epitafio anticipado. Otamendi saltará al césped con la camiseta puesta de memoria y la hinchada coreando su apellido. Será su partido 105 con la albiceleste y, quizá, la postal más emotiva antes de que el avión despegue hacia territorio de incertidumbre.

Detrás de la nostalgia, la lógica táctica se impone. Zambia corre, presiona y contragolpea. La selección africana llega con jugadores rodados en Europa y una velocidad que asusta. Scaloni lo sabe: «Ellos juegan bien». Por eso apuesta por el mediocampo de contención que ya le dio títulos: De Paul como carril, Mac Allister como sostén y Enzo como distribuidor. La pelota pasará por sus pies antes que por cualquier invento.

Messi, la certeza que nunca falla

Messi, la certeza que nunca falla

El capitán volverá al campo 72 días después de su última aparición con la albiceleste. En Miami acumula minutos y goles, pero esta vez el escenario es otro: la Bombonera llena, el césped corto, el rugido de barrio. Messi no necesita probar nada; solo quiere sentir el hormiguero de los suyos antes de que el Mundial lo atrape de nuevo.

La previa ya huele a asado y a despedida. Los hinchas colgaron banderas que mezclan la tricolor con el mapa de Zambia. En las puertas del estadio, los vendedores ambulantes ofrecen remeras con el 10 y la fecha bordada: «31/03/25, el último abrazo». Nadie quiere perderse el instante en que la Scaloneta ponga primera y Otamendi se lleve el aplauso más largo del año.

argentina cierra el capítulo local con la certeza de que su historia recién empieza. Zambia será un espejo, no un rival. El resultado importa, pero importa más el gesto: la foto del equipo campeón reunido una vez más antes de que el mundo lo obligue a cambiar. Scaloni ya lo tiene todo calculado: 90 minutos, 11 titulares, un adiós y una promesa. El resto es ruido.