Los chats que sacuden el arbitraje argentino: dinero, partidos y ascensos bajo sospecha

El fútbol argentino se tambalea. No por un gol en el descuento ni por una final perdida, sino por una serie de mensajes de WhatsApp que revelan un entramado de presuntos arreglos arbitrales con nombres, fechas y hasta montos de dinero en efectivo. En el centro de la escena, cuatro árbitros: Luis Lobo Medina, Fernando Espinoza, Adrián Franklin y Jorge Nelson Sosa. Lo que parecía una denuncia aislada empieza a dibujar un sistema.

El partido que originó todo: tigre 3, mitre 3

Fue el 12 de octubre de 2021, en Victoria. Tigre necesitaba ganar para mantenerse como líder de la Primera B Nacional. Mitre, su víctima. Según la denuncia del legislador porteño Juan Facundo del Gaiso, el árbitro Luis Lobo Medina habría recibido $400.000 para favorecer al local. Los chats filtrados por el programa ¿La Ves? muestran un mensaje de él tras el partido: “Juan Pablo. Laburé una banda. Jugó mal Tigre”. La respuesta de Juan Pablo Beacon, ex asesor del Consejo Federal de la AFA, fue tajante: “Dejaste todo, hermano. Tranquilo que esas cosas se ven”.

El partido terminó 3-3, con dos expulsiones para Mitre y un penal dudoso a favor de Tigre. Un punto que le alcanzó para ser campeón de la Zona A y ascender a la Liga Profesional. Mitre, tras ese resultado, quedó afuera. Y Lobo Medina, años después, fue designado árbitro internacional.

Dólares en la b nacional: el caso barracas-belgrano

Dólares en la b nacional: el caso barracas-belgrano

Otro capítulo del mismo libro. El 12 de diciembre de 2020, Barracas Central le ganó 1-0 a Belgrano en la B Nacional. El árbitro fue Jorge Nelson Sosa. Según los mensajes que analiza el juez federal Luis Armella, Pablo Toviggino —tesorero de la AFA— habría instruido a Beacon para entregarle $300.000 (en dólares y pesos) al árbitro. El objetivo: influir en el resultado. El mensaje de confirmación fue lapidario: “Quedó satisfecho”. Belgrano terminó con dos expulsiones y su técnico, Ricardo Caruso Lombardi, también fue expulsado en el descuento.

Barracas ganó en la última jugada. Un gol que, según los hinchas, nació en offside. Pero el árbitro no lo vio. Y Belgrano, otra vez, se quedó afuera.

Fernando espinoza: el réferi que racing quiere borrar

Fernando espinoza: el réferi que racing quiere borrar

El 19 de abril de 2021, Racing perdió 2-1 con Arsenal en Sarandí. El árbitro fue Fernando Espinoza. Al día siguiente, le escribió a Beacon: “Ahora que me banquen porque Racing me borra. Avisale a Pablo”. El “Pablo” al que se refiere sería Pablo Toviggino, el mismo nombre que aparece en los otros chats. En ese partido, Arsenal marcó dos goles en cuatro minutos, uno de ellos tras un córner polémico. Espinoza, días después, tuvo que salir a explicar por video por qué no anuló la jugada.

Racing, que llegó a la final de ese torneo, nunca perdonó a Espinoza. Y él, desde entonces, siguió siendo noticia por otras polémicas: empujó a un jugador en pleno partido, validó goles en offside y expulsó a cuatro jugadores en un mismo encuentro.

Adrián franklin: el var que no revisa

En la final por el ascenso al Federal A de 2019, Alvarado y San Jorge terminaron con un escándalo. Los jugadores del equipo tucumano se sentaron en el césped del estadio Minella para protestar por dos expulsiones en el primer tiempo. El árbitro fue Adrián Franklin. Años después, los chats lo muestran como parte del circuito. En una conversación con Beacon, le asegura estar “siempre al pie del cañón”. Hoy, Franklin es árbitro VAR en la Primera División. Y sigue bajo la lupa: en el partido entre Barracas Central y Huracán omitió revisar una mano en el área y un codazo que quedó impune.

El sistema que nadie quería ver

Los chats no solo hablan de partidos. Hablan de un sistema. Uno donde los árbitros no son simples ejecutores del reglamento, sino piezas de un tablero que incluye dirigentes, asesores y hasta dirigentes de la AFA. Uno donde el ascenso de un club puede depender de un mensaje de WhatsApp. Y donde el castigo, por ahora, es solo mediático.

La Justicia avanza lento. Pero los mensajes siguen ahí. Y los clubes que perdieron, también.