México despunta: top 15 fifa y la sombra de italia que nadie menciona
México ya no es un convidado de piedra en la elite del fútbol. Tras el 1-1 contra Portugal en la reinauguración del Estadio Banorte, el Tri saltó al puesto 15 del ranking FIFA, su mejor cota desde 2016. La novedad: el sistema SUM actualiza al instante, como si fuera una divisa digital, y la FIFA acaba de abrir la ventana en la que cada balón puede dejar sin aliento a una confederación entera.
La cifra habla por sí sola: 15 es también la distancia mínima que separa al Tri de Italia, la última selección europea que se quedó fuera del últimoMundial. El mensaje subliminal para el 2026: estar arriba no garantiza nada, pero estar abajo condena.

El gran tablero de concacaf se inclina hacia el sur
Estados Unidos se hunde al 16° y Canadá se queda en el 30°, un abismo que deja a México como único anfitrión con billete de primera clase. El repechaje europeo y los cruces intercontinentales que se vienen en noviembre pueden reconfigurar la geografía: un solo partido malogradado en Tegucigalpa o Kingston puede costarle al Tri hasta seis puestos. El algoritmo no perdona ni el clima.
Pero hay un detalle que nadie cuenta: los 1.567 puntos de México provienen en un 38 % de victorias contra selecciones que ni siquiera están hoy en el top 50. La FIFA ha premiado la constancia, no la audacia. El técnico Jaime Lozano lo sabe: cada amistoso contra Europa se ha vuelto un lingote de oro que pesa más que la Concacaf Nations League.
El nuevo ranking, además, es un espejo que devuelve la imagen que uno puede pagar. Italia, por ejemplo, se coló en el 12° tras ganarle dos veces a Macedonia del Norte en un año. Colombia, en el 13°, facturó puntos en eliminatorias sudamericanas que México no puede comprar porque su zona no sangra con la misma intensidad. El sistema, en teoría justo, castiga a quien no tiene rivales de fuego a la vuelta de la esquina.
La ironía final: cuanto más cerca esté el Mundial 2026, menos amistosos de alto riesgo podrá disputar el anfitrión. La FIFA protege a los organizadores de lesiones y sobrecarga, pero también les niega la posibilidad de sumar puntos contra alemanes o franceses en estado de ebriedad competitiva. El ranking, entonces, se convierte en una foto fija: bonita, pero con fecha de caducidad.
México sueña con los cuartos de final. El 15° puesto es la certificación burocrática de ese anhelo. El problema es que el algoritmo no atiende sueños; solo suma y resta. Y el día que Italia le gane a Inglaterra en Wembley, el Tri despertará en el 16° sin haber tocado un balón. Así funciona la nueva religión del fútbol: fe instantánea, condena también.
