Penny blinda a valera tras el batacazo: 'necesitamos ese 9, pero algo ha de salir de él'
El fallo de Alex Valera ante Senegal no es un simple error: es el síntoma de una selección que juega sin red. La pelota que se fue por la línea de fondo en el estadio de Orléans desató una catarata de memes, insultos y la eterna pregunta: ¿este país no tiene delanteros? En medio del vendaval, apareció Diego Penny para poner el pecho —y la experiencia— donde otros solo ponen el dedo acusador.
El mensaje que nadie esperaba a las 3 a.m.
Mientras Lima dormía, el exarquero encendió Instagram y soltó lo que muchos pensaban pero nadie se atrevía a escribir: «¿Valera no es el 9? No estoy de acuerdo. Es el que tenemos y el que necesitamos». Palabras que suenan a respiro en una conversación sofocada por la bronca. Penny no endulza: admite que el delantero de Universitario «debe mostrar otro nivel», pero también advierte que detrás de Valera hay un vacío que no se tapa con gritos.
Lo que nadie cuenta es que la tabla de goleadores locales lleva el nombre de Valera estampado en la cima: 7 tantos en 9 fechas. La cifra habla por sí sola, pero el seleccionado no es Liga 1. Senegal midió 1,89 cm de promedio en la zaga; Perú llegó con lo puesto. «Físicos distintos, tiempos distintos», resume Penny. Y tira el dato: Luis Ramos y Ugarriza —los otros 9— llevan 180 días sin ver puerta con la blanquiroja. El problema no es solo Valera; es la falta de alternativas que respiren oxígeno.

El 'grimoso' que despertó al 'flaco'
Entre los pocos respiros del 0-2 destacó Joao Grimaldo: 6 regates, 3 pases de ruptura, 0 miedo. Penny lo vio y lo celebró: «Dame siempre al que se atreve al uno contra uno». La frase huele a nostalgia: hace una décaba, el mismo Penny gritaba desde el arco mientras Farfán y Pizarro desgarraban bandas. Hoy, Grimaldo es la excepción que confirma la regla: Perú generó 0,41 goles esperados, la cifra más baja en un amistoso desde 2019.
Menezes, entrenador estrenando cartilla, prefirió el 4-2-3-1 que nunca llegó a ser 3. El equipo durmió 25 metros atrás y despertó cuando el partido ya era del otro. «Vi cosas buenas», dice Penny, pero el tono es de quien consuela al recién operado: lo importante es que late. El Mundial 2030 aparece en el horizonte como un espejismo: 1.826 días para que Perú vuelva a un certamen. El reloj corre más rápido que la evolución.

La cuenta regresiva que empieza hoy
Penny cierra su charla nocturna con una arenga que suena a ultimátum: «Hay que apostar por los de casa, abrirles el arco y que el equipo juegue para ellos». Traducción: si la próxima fecha FIFA vuelve a salir Valera, que al menos le lleguen centros con intención. La FPF ya palpita el repechaje; la hinchada, otra eliminación. Entre tanto ruido, el mensaje del exguardameta es el mismo que escuchó Gareca en 2015 cuando defendió a Guerrero tras seis partidos sin gol: el 9 vive de confianza, no de memes. Valera tiene 180 minutos en junio para demostrarlo; de lo contrario, el vacío será tan grande como la red que no estremeció en Orléans.
