Perú cae 2-0 en parís y la afición lo abraza en leganés: el abrazo que no borra la herida
Diez segundos. Eso tardó Ibrahim Mbaye en dejar en ridículo a la zaga peruana y enseñarle al planeta que la 'bicolor' llegó a Europa con el freno de mano echado. Senegal no perdonó: 2-0 en el estadio de Francia y una ovación que sonó a despedida. Treinta kilómetros al sur, en Leganés, la historia cambió de tono: cientos de peruanos abarrotaron la puerta de Butarque como si el resultado no hubiera existido. ¿Patriotismo o anestesia colectiva?
Mano menezes debuta con sabor a pólvora
El brasileño pidió tiempo y datos. Se llevó ambos, pero también dos gopes que dejan cicatriz. El primero llegó cuando Nicolás Jackson definió cruzado tras un desborde que parecía choreografía de Broadway: velocidad, pausa, gol. El segundo, a los 63', fue un espejismo: rebote en Jairo Vélez, Ismaila Sarr solo y Gallese tendido. 2-0. Silencio en la grada parisina, eco en Lima.
La selección emigró de inmediato a Madrid. Allí los esperaba otra realidad: banderas rojiblancas, cánticos de los '90, niños con la camiseta de Lapadula aunque el italiano no esté. Diego Enríquez y Jairo Concha bajaron del bus y firmaron autógrafos como si el partido hubiera sido un ensayo. Lo que nadie cuenta es que varios jugadores pidieron no grabar sus caras: las ojeras del jet lag y la derrota no se maquillan con filtros.

La página que hay que voltear se llama honduras
El lunes toca José Francisco Molina, el técnico español que reconstruye a la 'H' desde el desastre de la Nations League. Perú necesita ganar sí o sí; de lo contrario, la gira europea pasará de aprendizaje a peregrinación. El dato que duele: en los últimos cinco amistosos fuera de casa, la 'bicolor' sólo marcó de penal. Sin Advíncula, sin Cueva, sin referentes, el equipo se parece a un avión sin alerones: vuela, pero cualquier turbulencia lo sacude.
La última vez que Perú jugó en el Metropolitano, hace tres años, empató 0-0 con Marruecos. Aquel resultado supo a poco, pero hoy sabría a gloria. La diferencia está en la urgencia: antes se probaba sistema para Qatar 2022, ahora se busca oxígeno para 2026. El cuerpo técnico repite que estos duelos sirven para
