Placente arma la lista sub 17: baroni y un plantel que huele a fútbol de verdad
Diego Placente desató la alarma de la ilusión: 23 nombres, 23 formas de soñar con el Mundial Sub 17 de Qatar. La AFA publicó la nómina y de inmediato la charla se volvió urgente: ¿este grupo puede romper la sequía sudamericana que le viene comiendo el alma al fútbol argentino desde 2013?
El sudamericano que empieza antes del primer silbatazo
Paraguay, 3 al 19 de abril de 2026. El certamen se juega en cuatro ciudades y el clima ya pesa: 35 grados y humedad de selva. Argentina aterrizará en el Grupo B con Brasil, Venezuela, Bolivia y Perú. Nadie regala ni un centímetro. El debut será contra Perú el 4 de abril en Villeta, un pueblo que tiene un estadio, una laguna y casi nada más. A los dos días de la presentación ya circulan los pasajes de charter que la AFA reservó: ida y vuelta, ocho horas de micro, hotel cinco estrellas en Asunción y un nutricionista que se pelea con el asador paraguayo por el punto de la carne.
La convocatoria respira lógica, pero también audacia. Placente se llevó a cinco jugadores de Lanús, el club que lo formó como entrenador; repite la fórmula que usó cuando conquistó el Sudamericano Sub 15 en 2023. Boca aporta tres, River dos, y el resto es un mapa de la periferia talentosa: Belgrano, Talleres, Independiente, Vélez. El promedio de edad es 16,3 años. El promedio de partidos en Primera: 0,7. Ahí aparece Giovanni Baroni, el cordobés que ya rompió la barrera: debutó con Carlos Tévez, asistió, ganó la Copa Argentina y todavía va al colegio por la tarde.

Baroni, el chico que se plantó frente a los adultos
El mediocampista de Talleres no sólo figura en la lista; figura en todos los grupos de WhatsApp de los procuradores europeos. Su apellido suena a italiano y su juego también: gambeta corta, cambio de ritmo y pase filtrado que no entiende de carné de identidad. En enero le metió un caño simbólico al miedo: entró a los 86' ante Defensores de Belgrano, dejó un pase de gol y Talleres pasó de ronda. A los 15 días fue figura en el torneo de la UC de Chile y anotó el primero contra los locales. El video suma 2,3 millones de vistas. El scouting report de un club de la Serie A lleva ya su firma digital.
Pero Baroni es la punta del iceberg. Abajo hay historia: Thiago Parga, arquero de Huracán, ataja desde los 11 años con lentes de contacto y estudia psicología por Zoom. Alex Cardozo, mediocampista de Lanús, creció en el barrio San Carlos y antes de cada entrenamiento limpia los botines de su hermana menor porque ella es su “suerte”. Facundo Salinas, extremo de Vélez, se anotó en un taller de stand up y prueba chistes con los compañeros: “Si no río, no juego”.

El formato que castiga y el mundial que premia
La CONMEBOL armó una ruleta sin repesca: dos grupos de cinco, clasifican los dos mejores a semifinales y los siguos tres también van al Mundial. La frase que más repite Placente en los entrenamientos de Ezeiza es “no hay partido de trámite”. Argentina perdió los últimos tres Sudamericanos en cuartos. El último título fue hace 13 años, con una generación que incluía a Erik Lamela y a Juan Iturbe. Desde entonces, la cantera se volvió fábrica de promesas que se apagan en Europa antes de tiempo.
La clave será la segunda fase. Si Argentina termina primero del grupo evitará a Paraguay, anfitrión y bestia negra en juveniles. El dato que nadie publicó: el equipo de Placent lleva 22 partidos invicto, pero sólo cuatro fueron fuera de Buenos Aires. El 4 de abril se corta la racha o se confirma la mística.
La lista completa ya genera mercado: los bookmakers la tienen tercera en la tabla de apuestas, detrás de Brasil y Paraguay. La cotización de Baroni pasó de 800 mil a 3,2 millones de euros en Transfermarkt. El contrato de Thiago Pérez con Huracán tiene una cláusula de 20 millones que se activa si juega el Mundial. El padre de Mateo Mendizabal ya recibió tres llamados desde México. La pelota no se mueve, pero el dinero ya corre.
La semana que viene el plantel se encierra en el predio de Ezeiza con cocinero propio, psicólogo y un drone que filma cada pase. Placente prohibió celulares durante la cena. El mensaje que repite es uno solo: “El fútbol argentino no necesita promesas, necesite verdades”. La primera verdad se escribe el 4 de abril a las 17:00, cuando el árbitro paraguayo pite el inicio y la nebulosa de nombres se convierta en once titulares que tienen 90 minutos para empezar a pagar la deuda.
