Ronaldo arrasa con la duda: martínez le guarda el 9 del mundial pese a la lesión
Cristiano Ronaldo volverá a las canchas con Al Nassr dentro de diez días y, de paso, cerrará la polémica: su número 9 para la Copa del Mundo de 2026 ya está grabado. Roberto Martínez lo ha dicho alto y claro mientras en Lisboa se dibujan las primeras líneas de una coreografía que, esta vez, ensaya en la humedad de Miami.
La lesión que no intimida a martínez
La ausencia de Ronaldo en la última concentración encendió las alarmas. El técnico portugués, sin embargo, despejó el rumor con la frialdad de un hombre que ya ha visto todo: «Es una rotura fibrilar de primer grado; dentro de quince días estará al cien por cien». La frase, lanzada en la sala de prensa de Los Angeles, suena a sentencia. Ni siquiera la prensa saudí ha logrado arrancarle una duda: el puesto de delantero centro es, hoy por hoy, de Cristiano y Gonçalo Ramos. El tercer nueve, ese que debe romper los esquemas, aún está en la lista de la compra.
Martínez no habla de nostalgia; habla de datos. «Ha jugado 47 partidos esta temporada y ha marcado 44 goles. Su longevidad no es un milagro, es una hoja de Excel actualizada cada mañana». La obsesión de Ronaldo con la alimentación, con el sueño, con el análisis de cada milimetro del césped, ha convertido su nombre en un argumento de autoridad dentro del vestuario. «¿Ego? Sí, claro. Pero la mala actitud no entra por la puerta del hotel», sentencia el entrenador.

Miami, la prueba de fuego
El tercer partido del grupo será contra Colombia en un estadio que en julio se convierte en baño de vapor. Martínez ya lo ha probado: «La humedad te hace sudar antes de calentar». Por eso ha decidido anclar la expedición en West Palm Beach, a 90 kilómetros de Miami, y trasladar a los jugadores en avión charter después de cada choque. «No queremos mudanzas, queremos camas fijas y rutinas intactas», explica. El plan es calcado al de Catar, pero con más playa y menos desierto.
La estrategia incluye una semana de descanso obligado tras el final de clubes. «Les he pedido que desconecten, que besen a sus hijos, que miren el mar. La fatiga mental pesa más que la muscular cuando llevas cincuenta días lejos de casa». Martínez habla desde la experiencia: ganar un Mundial, dice, es 50 % fútbol y 50 % psicología de refugiado.
Colombia llegará con sus propios fantasmas: dos derrotas en marzo y un James Rodríguez que no termina de encontrar su película. Para Portugal, ese duelo puede ser la sentencia anticipada de un grupo que se presume corto. «No nos sobra un minuto», concluye el seleccionador mientras cierra el cuaderno de anotaciones. El Mundial empezó hace meses; solo que se juega en silencio y bajo techo.
