Suárez falla, el mercado llama: 80 millones a la espera del goleador colombiano
Luis Javier Suárez erró un gol cantado ante Croacia, pero en Lisboa ya suenan los 80 millones de su cláusula. El samario es ahora la pieza caliente del verano: marca, falla y sigue valiendo una fortuna.
El error que encarece su precio
En Orlando, el minuto 28 se convirtió en un instante de infarto. Díaz le sirve el balón en bandeja, Suárez lo tiene solo, el arco a medio metro y. lo pisa. La pelota se le escapa como si fuera un pez y Croacia respira. Colombia pierde 2-1 y se rompe una racha de 22 partidos sin perder. Pero hay un detalle que nadie cuenta en la grada: mientras Suárez se lleva las manos a la cabeza, en Riad ya hicieron la primera llamada.
El delantero llegó al Sporting hace nueve meses. El club pagó 21,1 millones fijos al Almería; otros 6,3 en variables. La factura total: 27,4 millones, la transferencia más cara de la historia del club lisboeta. La respuesta del samario fue descomunal: 33 goles en 42 partidos, 24 en liga y cinco en Champions. Supera por tres tantos a Pavlidis en la tabla de artilleros. La cifra habla por sí sola: cada gol le ha costado al Sporting 830 mil euros. Barato si al final le venden por 80.

Arabia saudita acecha y el club se agarra a su estrella
La directiva le colocó una cláusula de 80 millones y contrato hasta 2030. No es casual: saben que el mercado árabe viene con la chequera abierta. A Bola confirma que Al-Nassr y Al-Hilal ya preguntaron. La respuesta de Lisboa fue un «no rotundo» por carta, pero el verano es largo y el dinero, ácido. El viernes 3 de abril, Suárez volverá a vestir de verde ante el Santa Clara. Será su partido número 43 y, quizá, el último en el José Alvalade si algún jeque decide pagar la cláusula entera.
Colombia juega el martes contra Francia en Lyon. Suárez arrastra el error como una losa, pero también 33 razones para olvidar. El Mundial se acerca y con él la tentación de un fichaje récord. En Lisboa ya avisaron: no venden, pero nadie dice no a 80 millones en efectivo. El samario, por ahora, solo piensa en meterla contra los franceses. Después vendrá la llamada, la oferta y la decisión. El balón que se le escapó en Orlando podría convertirse en el pase más caro del verano. El fútbol, siempre, da revanchas caras.