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Suzuka le escupe a colapinto: el safety car lo deja sin puntos otra vez

Franco Colapinto salió del asfalto japonés con la misma sensación de la semana pasada: la de haber sido engañado por el cronómetro. Otra vez el Safety Car apareció justo después de su parada en boxes y, como en Australia, le voló la posibilidad de sumar puntos. El argentino cruzó la meta 16° a bordo del Alpine A526, pero la bronca le quedó clavada en la garganta.

El undercut que se convirtió en castigo

La jugada era limpia: entrar en la vuelta 18 para adelantarse a la congestión y salir con gomas frescas mientras los demás sufrían el tráfico. Cuatro vueltas después, el Williams de Oliver Bearman besó el muro y el Auto de Seguridad desfiló por el tramo de boxes. El plan se volvió boomerang: quienes se habían quedado afuera ingresaron sin perder tiempo y lo dejaron a Colapinto como quien llega tarde a la fiesta.

Stuart Barlow, su ingeniero de pista, se lo dijo por la radio apenas cruzaron la bandera a cuadros: "Ese primer bloque detrás de Lawson y Ocon nos costó en el momento del Safety Car". La respuesta del piloto fue un suspiro: "No entiendo esto". La matemática era sencilla: ritmo para pelear por los puntos, resultado fuera del corte.

La pesadilla se repite

La pesadilla se repite

En Melbourne fue lo mismo: paró temprano y el Safety Car apareció dos vueltas después. La repetición en Suzuka duele más porque Alpine trajo un alerón trasero nuevo que finalmente no se pudo exprimir en condiciones de carrera. El coche mostró velocidad punta, pero la estadística no perdona: en tres carreras, Colapinto suma cero puntos y ya escuchó la campana mala dos veces.

La conversación post-carrera con Juan Fossaroli, de ESPN, reveló la desazón: "Iba más rápido que Lawson, él venía patinando por todos lados, pero no pude hacer el overtake. Después vino el Safety Car y perdimos cinco puestos". La frase que queda colgada: "Estábamos para pelearle los puntos".

Un mes para digerir la bronca

Un mes para digerir la bronca

El calendario le da una tregua: la próxima cita es en Miami, el 4 de mayo. Hasta entonces, Colapinto tendrá que revisar datos, mirar de reojo a Pierre Gasly –que terminó 7°– y tratar de entender por qué el A526 funciona en sábado y se le escapa en domingo. La suerte, por ahora, no atiende al teléfono de Enstone.

Mientras tanto, el argentino ya pasó la página, aunque la página pesa. "Hay muchas áreas por entender porque nos está costando", dijo antes de subir al avión. La frase suena a promesa y a advertencia: la temporada apenas empieza y el margen de error ya se achicó.