Vélez desnuda a lorenzo: 5 triunfos en 14 partidos y la terquedad como doctrina

La derrota 3-1 contra Francia no fue solo un resultado más en la tabla de Néstor Lorenzo: fue el espejo donde Carlos Antonio Vélez vio reflejada la negligencia táctica que lleva meses acechando a la selección Colombia. El balance es tozudo: cinco victorias en los últimos 14 compromisos. La lectura de Vélez, demoledora: «Es campeón mundial Lorenzo de terquedad».

Los mismos once, la misma pesadilla

La convocatoria dice 26 nombres, pero el campo repite un rosario inmutable. Vélez lo advirtió en Win Sports: «Cita a 26 y usa a 11». Contra Francia volvió a ocurrir. James Rodríguez, sin gas, arrancó otra vez. Mosquera, convocado para calentar banco. Cabal, lateral convertido a la fuerza en central, fue la «torpeza» que Vélez no pasa por alto: «No es error, es torpeza».

El ingreso de Álvaro Montero bajo los tres palos fue, según el analista, la única concesión a la lógica. Lógica que se rompió cuando Jhon Arias —«el mejor de Colombia»— fue sustituido mientras el equipo agonizaba.

Francia no espera, colombia se acompleja

Francia no espera, colombia se acompleja

Vélez desmenuzó el guion: Francia, aun llena de suplentes, nunca se repliega. Deja espacios. Regala transiciones. Y Colombia, en vez de soltar a Díaz, Campaz o Gómez, se aferró a un James sin piernas y a un esquema que parece escrito en piedra. «Había que jugar con velocidad, con un lanzador como Quintero y extremos que castigaran los huecos. Lorenzo no se dio cuenta».

El resultado: un gol de Campaz en la hora del despecho, cuando el marcador ya era un cadáver.

La cuenta regresiva que nadie escucha

La cuenta regresiva que nadie escucha

Colombia cierra marzo con dos derrotas en sus partidos de preparación. La Copa América acecha a 80 días. Vélez, fiel a su estilo, no endulza la píldora: «Yo tengo que decir lo que veo». Lo que ve es una selección que repite errores, que malgasta su nómina y que, ante rivales que proponen, se entrega a la inercia.

La terquedad, asegura, ya no es un defecto: es la marca registrada del proceso. Y los números le dan la razón: 5-14 es un récord que grita más fuerte que cualquier disculpa.