Desmantelan red de tierreros que vendía lotes falsos en zona protegida de usme

Las autoridades desmantelaron una red de estafa inmobiliaria que vendía lotes falsos en el agroparque El Uval-La Requilina, en Usme, al sur de Bogotá. El operativo, que duró más de ocho horas, permitió retirar 15 postes eléctricos instalados irregularmente que servían para engañar a compradores sobre la existencia de servicios públicos en una zona donde está prohibido construir.

El modus operandi: postes robados y sueños robados

Los delincuentes robaban postes de redes eléctricas y de telecomunicaciones para instalarlos en terrenos protegidos ambientalmente. Con esta infraestructura falsa, simulaban urbanizaciones legales y ofrecían lotes a precios que oscilaban entre 18 y 22 millones de pesos. La estafa afectó a unas 200 familias que creyeron en la promesa de tener un pedazo de tierra en la capital.

La Secretaría Distrital de Seguridad confirmó que esta infraestructura clandestina causaba fallas recurrentes en el servicio eléctrico de fincas cercanas debido a la sobrecarga de las redes. Además, se recogieron 45 metros cúbicos de escombros y materiales de construcción que los estafadores usaban para dar apariencia de legalidad a los terrenos.

Un modelo criminal que desmantelan pieza por pieza

Un modelo criminal que desmantelan pieza por pieza

El operativo conjunto incluyó a la Alcaldía Local de Usme, las secretarías de Gobierno, Hábitat y Ambiente, la Policía Metropolitana, el Ejéctito Nacional y la empresa Enel. Durante el procedimiento también se retiraron cercados ilegales y se desmantelaron dos ocupaciones prohibidas en esta zona de especial protección ambiental.

César Restrepo, secretario de Seguridad, fue contundente: "No vamos a permitir que estos delincuentes sigan engañando a familias humildes ni destruyendo zonas de protección ambiental". El mensaje es claro: el Distrito desmantela no solo postes, sino un modelo criminal que se aprovecha de la falta de vigilancia en zonas rurales.

En febrero ya habían capturado a un hombre por construir en esta misma área protegida. Las autoridades advierten que quienes compran estos lotes pierden su inversión cuando las construcciones son intervenidas, víctimas de un sistema que convierte el sueño de la vivienda propia en una pesadilla económica.