Detenido en quilmes un paraguayo por una masacre de violencia de género

Un hombre de 40 años, con nacionalidad paraguaya, fue arrestado esta noche en Quilmes tras una intensa operación de inteligencia que lo vinculaba a una serie de agresiones violentas y un crimen de sicariato en Paraguay.

Un regreso a la violencia: la trampa de un ex-pareja

Un regreso a la violencia: la trampa de un ex-pareja

Las autoridades bonaerenses, a través del Departamento de Homicidios, lo buscan desde el año pasado por una denuncia por violencia de género y un intento de homicidio. La situación se complicó aún más cuando Interpol Paraguay emitió una orden de captura por un crimen cometido en 2007, un asesinato bajo modalidad de sicariato, lo que activó una alerta roja a nivel internacional.

El operativo culminó con la interceptación del individuo, identificado como C. D. A., en su domicilio del Barrio La Paz, tras días de seguimiento meticuloso. La detención, ejecutada de forma encubierta, revela una historia de ira y persecución que culminó con la intervención de la justicia.

La secuencia de hechos, que se desarrolló en una vivienda de Bosques, comenzó con una agresiva confrontación contra su ex pareja, N. E., y su compañero, E. P. F., en la calle Bacquer. El atacante, armado con un arma blanca, les infligió heridas de gravedad, provocando una reacción violenta que escaló con la persecución de un vecino, J. A. Almada, a quien también hirió en el rostro.

La investigación, caratulada como homicidio agravado por contexto de violencia de género y en grado de tentativa, revela un patrón de conducta siniestro. El Ministerio Público Fiscal solicitó la intervención de especialistas, lo que permitió la recepción de una notificación de Interpol Paraguay, donde se confirmaba la orden de captura vigente desde 2007. La policía bonaerense, con la colaboración de las autoridades paraguayas e Interpol, logró finalmente localizar y detener al sospechoso, a la espera de ser extraditado si el país solicitante así lo requiere.

Este caso, que suma a los casi 5.000 extranjeros expulsados, inadmitidos, capturados o extraditados de Argentina en los últimos meses –un récord según datos oficiales–, reitera la necesidad de fortalecer los controles migratorios y abordar las problemáticas de violencia de género con contundencia y eficacia. La situación es alarmante y exige una respuesta integral y sin margen de error.