Deuda mexicana se dispara al 50.4% del pib: ¿un riesgo latente?
La deuda pública mexicana ha alcanzado un alarmante 50.4% del Producto Interior Bruto (PIB) en el primer trimestre de 2026, superando los niveles del año anterior y evidenciando una creciente presión sobre las finanzas públicas.
Aumento significativo, pero con matices
Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la deuda neta total asciende a 19,27 billones de pesos, un incremento del 7% respecto a marzo de 2025. Si bien la administración Amador defiende una “posición sólida y manejable”, los datos revelan una realidad compleja: los ingresos presupuestarios han sufrido una caída del 0.7% interanual, impactados por una disminución en las entradas petroleras y una leve contracción en la recaudación tributaria.
Pero hay un detalle crucial: el costo financiero ha disminuido un 3.1% real anual, gracias a la variabilidad cambiaria en los pasivos denominados en moneda extranjera y una gestión activa de la deuda. Una estrategia que, por ahora, mitiga parcialmente el impacto negativo.

Presupuesto bajo presión
El gasto neto presupuestario se ha elevado un 2.6% frente al primer trimestre de 2025, alcanzando los 2,43 billones de pesos. Este aumento contrasta con la caída del PIB, que se contrajo un 0.8% trimestral, aunque experimentó un repunte del 0.2% interanual. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirma una situación económica frágil, con un retroceso del 0.8% en el PIB trimestral y un crecimiento del 0.2% anual.
La SHCP señala que los ingresos no petroleros aumentaron un 0.4%, aunque con una caída del 0.2% en la recaudación tributaria y un retroceso del 9.4% en las entradas petroleras. Una dinámica que plantea serias interrogantes sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas a medio plazo. La cifra de 19,27 billones de pesos es, sin duda, una herida abierta en la economía mexicana.
