Diputada regresa al congreso tras ataque: paz, su nueva bandera
Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda, diputada de Movimiento Ciudadano, volvió a ocupar su escaño en el Congreso de Sinaloa este martes, más de dos meses después de sufrir un atentado a tiros que la dejó al borde del abismo. Su regreso, lejos de ser una simple formalidad, se presenta como un gesto de desafío y un nuevo impulso para la agenda legislativa en un estado marcado por la violencia.
Un regreso con sabor a reivindicación
El 28 de enero, Sinaloa se estremeció al conocer el ataque contra Montoya Ojeda y su compañero de bancada, Sergio Torres Félix. Un episodio que, lejos de intimidar a la legisladora, parece haberla fortalecido. Desde la tribuna, Montoya Ojeda no ocultó las cicatrices emocionales del atentado, pero sí la firme determinación de seguir trabajando por la seguridad y el bienestar de los sinaloenses.
“Este regreso no es solo mi reincorporación a mis funciones; es una oportunidad para demostrar que la violencia no puede silenciarnos”, afirmó la diputada, visiblemente emocionada. Su voz, firme y clara, resonó en el recinto mientras exponía su compromiso con la construcción de un Sinaloa más justo y seguro, un Sinaloa donde las familias puedan vivir sin miedo.
Pero hay un detalle que preocupa: La persistente inseguridad en Sinaloa, que afecta especialmente a las niñas, niños y adolescentes. Montoya Ojeda lo sabe bien y ha convertido la prevención y la salud mental en pilares de su trabajo legislativo. “No podemos normalizar la violencia”, insistió, “debemos proteger a nuestros menores y ofrecerles entornos seguros donde puedan crecer y desarrollarse plenamente.”

Escuelas a prueba: propuestas para blindar a los estudiantes
En este sentido, la diputada ha presentado varias iniciativas que buscan mejorar la seguridad en las escuelas. Desde la creación de una línea de apoyo para estudiantes en crisis, hasta la implementación de protocolos de seguridad que contemplen modalidades mixtas o a distancia en situaciones de riesgo, las propuestas de Montoya Ojeda apuntan a crear espacios escolares seguros y humanos. Además, ha impulsado la capacitación docente en materia de salud mental y el fortalecimiento de programas de prevención y atención de afectaciones emocionales en estudiantes.
Sergio Torres Félix, su compañero de bancada, también estuvo presente en la sesión, recibiendo los aplausos de sus colegas. La diputada no dudó en reconocer su fortaleza y resiliencia ante los hechos violentos, destacando la importancia de la unión y el apoyo mutuo en momentos difíciles.
La violencia ha dejado heridas profundas en la sociedad sinaloense, pero la legisladora se muestra optimista. “La paz no es un sueño imposible”, concluyó Montoya Ojeda, “es un objetivo que podemos alcanzar si trabajamos juntos, con unidad y empatía. Y desde el Congreso, estoy decidida a aportar mi granito de arena para construir un Sinaloa en el que la tranquilidad sea una realidad para todos.”