La guerra en medio oriente dispara el petróleo y sofoca al dólar en argentina

El barril WTI ya roza los 101 dólares y el Brent se dispara a 110. Mientras Trump ultima desembarcos y bombardeos contra Irán para el 6 de abril, los mercados despiertan con el VIX en 28,78 puntos: a un suspiro del pánico. La semana será corta por Semana Santa, pero la tensión es larga: los Hutíes amenazan el estrecho de Bab el-Mandeb, la puerta de entrada al Canal de Suez, y los bonos del Tesoro de EEUU ya rinden 4,44 %.

El dólar argentino se defiende, pero la inflación acecha

En Buenos Aires la reacción parece un espejo roto: el peso se mantiene firme, el Merval lidera entre emergentes y el trigo, el maíz y la soja cotizan en verde. La contracara es brutal: la nafta sumó 0,7 puntos a la inflación de marzo, que ya camina al 3,5 %, y el salario real se hundió otro 3 % interanual. El Tesoro logró colocar el viernes bonos al 8,5 % en dólares, pero la prima por el riesgo K —ahora más económico que político— se agranda cuanto más se acerca 2027.

El Ministerio de Economía abrió una válvua: licitará hoy otros 100 millones de dólares entre los AO27 y AO28, con la misma tasa del viernes. El mercado lo interpreta como un refugio interno, pero la letra chica advierte que el spread entre plazos fijos al 25 % y préstamos personales al 70 % sigue siendo un abismo. El BCRA decidió no renovar el encare adicional del 5 % sobre depósitos a la vista: inyectará liquidez, apuesta a reactivar el crédito y apagar la morosidad antes que la calle estalle.

La cosecha es escudo, pero la calle es la grieta

La cosecha es escudo, pero la calle es la grieta

La cosecha gruesa de abril a junio promete dólares frescos y algo de oxígeno. Las consultoras —FMyA, 1816, EconViews— coinciden: el rebote del PIB puede llegar al 4 % si la inflación baja al 2 % mensual. Pero la historia que no entra en los modelos es la del bolsillo. Según UDESA, el 75 % de los argentinos hoy solo habla de salario, desempleo y corrupción. En el Congreso, Milei conserva los números, pero en la esquina la bronca crece hace siete meses seguidos.

El oro baja 1 % y el dólar se aprecia contra las seis principales divisas. En Tel Aviv, un misil hutí acaba de estrellarse contra un edificio residencial. En Nueva York, los futuros del crudo suben 3 % mientras se escribe esta línea. La argentina logró aislar tipo de cambio y reservas, pero no logra aislar la furia de los precios. La guerra lejos es un incendio cerca: cuanto más dure, más lejos quedará la promesa de una inflación menor al 30 % anual. El campo pondrá los dólares; la calle, la factura.