Posco se ancla al litio argentino: la apuesta que desata la carrera por las baterías
Salta, Argentina – La minera surcoreana Posco acaba de asegurar una posición estratégica en el corazón del Triángulo del Litio, adquiriendo el proyecto Hombre Muerto Norte (HMN) por 65 millones de dólares. Una operación que, según el ministro de Economía Luis Caputo, es un claro indicativo del creciente atractivo de Argentina para la inversión extranjera en el sector minero, impulsado por la urgencia global de asegurar el suministro de este mineral crucial.
El salar del hombre muerto: un filón de oportunidades
El Salar del Hombre Muerto, compartido entre las provincias de Salta y Catamarca, es reconocido a nivel mundial por su excepcional concentración de litio. Posco, gigante de la siderurgia que apuesta con fuerza a los materiales energéticos, se suma a otros actores clave como Rio Tinto (a través de Arcadium Lithium) y la australiana Galan Lithium, que ya operan en la zona. La adquisición del 99% de las acciones de NRG Metals Argentina S.A. – subsidiaria de la canadiense Lithium South – le otorga a Posco el control de un activo con potencial para producir hasta 15.600 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE), una cifra que, combinada con sus operaciones existentes en Sal de Oro, podría situar a la empresa en un punto crítico para el suministro global.
Pero hay un detalle que merece atención: el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) está a punto de ser aprobado, lo que podría desbloquear una inversión proyectada de 633 millones de dólares para el proyecto Sal de Oro, integrando una planta de hidróxido de litio y otra de carbonato de litio con una capacidad combinada de 50.000 toneladas anuales a partir de 2026. La cifra habla por sí sola: una inversión de esa magnitud transformaría el panorama productivo argentino.

Argentina: ¿el nuevo epicentro del litio?
Con reservas que la sitúan en el tercer lugar a nivel mundial, compartiendo el liderazgo con Bolivia, Argentina se posiciona como un actor fundamental en la transición energética. A pesar de que actualmente solo siete de los 66 proyectos de litio en diferentes etapas de desarrollo están en producción, las exportaciones mineras alcanzaron un récord de USD 6.037 millones en 2025, un crecimiento del 29,2% respecto al año anterior. Un cálculo de BBVA Research estima que esta cifra podría elevarse hasta USD 25.000 millones para 2033, siempre y cuando se mantenga un entorno macroeconómico y regulatorio favorable.
Posco, que ya había adquirido derechos mineros en el salar en 2018, profundiza ahora su presencia en Argentina, un mercado que se consolida como uno de los más dinámicos a nivel global. La apuesta del gigante surcoreano no es solo una inversión en un yacimiento específico, sino una declaración de intenciones: Argentina está en el mapa como un proveedor clave de litio para la revolución de las baterías, y las empresas que apuesten hoy por este país podrían estar escribiendo el futuro de la movilidad eléctrica.
La compañía, que destina 1,2 billones de wones (USD 817 millones) para asegurar el suministro de litio desde Argentina y Australia, refuerza su estrategia global. El grupo considera el negocio de materiales energéticos como un motor de crecimiento fundamental, y su apuesta en Argentina es un paso crucial para asegurar un suministro estable y competitivo que impulse su liderazgo en la industria del acero y, cada vez más, en la energía.
En definitiva, la llegada de Posco al Salar del Hombre Muerto no es solo una transacción comercial, sino un catalizador para el desarrollo de un sector estratégico que podría transformar la economía argentina y consolidar al país como un pilar fundamental en la transición hacia un futuro más sostenible.