Ypf despega 14 años después: el petróleo enciende la bolsa y el riesgo país ya huele a pólvora
El Merval estalló 2,6% cuando el WTI cruzó los USD 100 por barril y un fallo en Nueva York le devolvió a YPF la llave del tiempo: el ADR saltó 14 años atrás, hasta USD 46,12, y el riesgo país trepó a 637 puntos, el piso más alto desde diciembre. Mientras Irán llama «ilógica» a la propuesta de Washington, el petróleo se convierte en el úico salvavidas de la plaza local.
La guerra como combustible
El barril Brent ya vale USD 114,60 y nadie se atreve a calcular techo: la especulación se alimenta de cada disparo que cruza el Golfo Pérsico. En Buenos Aires, la excusa sirvió para desempolvar tickers que parecían momias: Vista Energy subió 3,2%, Pampa Energía 3,5% y Central Puerto 4,5%. La lógica es brutal: si el crudo se dispara, hasta el más endeudado de los energéticos huele a dividendos.
Pero hay un detalle que el algoritmo no precisa: la victoria judicial que impulsa a YPF es temporal. La Cámara de Apelaciones de Nueva York solo suspendió el juicio por la expropiación de 2012; no lo borró. El USD 16.100 millones que reclaman los fondos Burford siguen acechando, como una bomba de tiempo con abogados.

Dólar en máximo y reservas que se desangran
El Banco Central compró USD 208 millones —el 51% de la rueda— y aún así las reservas cayeron USD 331 millones, hasta USD 43.381 millones. El dólar mayorista tocó $1.398, su récord desde el 13 de marzo, y el blue se le empató a $1.425. La paradoja: cuanto más compra el Central, menos queda en la caja. Los USD 180 millones que se fugaron a organismos internacionales y los USD 200 millones de encajes que vencen a fin de mes explican el agujero.
El Tesoro, por si fuera poco, coló USD 131 millones en bonos locales con vencimiento 2027 y 2028 a tasas de 5,12% y 8,86%. El mensaje: «Tenemos dólares, pero no los nuestros». El mercio leyó entre líneas y vendió riesgo: el riesgo país subió 24 enteros y ya roza la zona de default técnico.

Wall street mira para otro lado
Mientras el Merval se embriaga con crudo, el S&P 500 pierde 25 puntos y el Nasdaq cae 0,7%. La Fed no habla, pero el mercado ya descontó tres recortes menos este año. El temor: que la inflación que viene desde el petróleo obligue a Powell a apretar de nuevo. La argentina, claro, queda afuera del mapa: acá la suba del barril es vida, no estrés.
El cierre deja un sabor a kerosén: YPF vale hoy USD 18.987 millones, casi lo mismo que antes de la estatización de 2012. El círculo se cierra, pero la deuda judicial sigue abierta. El petróleo puede regalar una semana de fiesta, pero la factura siempre llega. Y cuando el crudo baje —porque bajará—, la argentina seguirá sin dólares y con el riesgo país a la intemperie. La brecha, esa que separa el éxtasis del default, sigue intacta: 18,3% por encima de la banda superior. El kárate del BCRA solo sirve si hay exportación que respire. Hoy hay guerra; mañana, quién sabe.
