El horóscopo de capricornio que nadie espera: dinero en jaque y una clase de tango como tabla de salvación
El planeta que rige la ambición de Capricornio ha entrado en retrogradación exactamente cuando su cuenta corriente tose. La semana arranca con un aviso: un recibo inesperado, una comisión que se retrasa o, directamente, la certeza de que el colchón financiero empieza a tener huecos. La buena noticia es que el mismo día que la crisis asoma, aparece una oferta de baile de salón que cambia el chip.
El lunes que lo rompe todo
Martes 11, 09:07 h. Un mensaje en el móvil alerta de un cargo por domiciliación que no cuadraba. El impulso es bloquear la tarjeta, pero la Luna en Tauro aconseja respirar. Cuatro minutos después llega el segundo aviso: la agencia de viajes devuelve la señal de ese fin de semana en Praga que nunca llegó a concretarse. La compensación no cubre el agujero, sí evita el pánico. Moraleja: revisar la bandeja de spam puede ser más rentable que invertir en cripto.
La tarde ofrece la primera válvula de escape. Pareja o mejor amigo propone apuntarse a un curso intensivo de tango. Capricornio duda: tiene dos pies izquierdos y la cuenta bancaria tambaleándose. Pero el profesor promete clases a 5 euros la hora si se formaliza la matrícula antes del viernes. El deseo de ahorro gana al miedo escénico. Se apunta. Ahí empieza la segunda vida del signo.

El jueves en que el cuerpo habla
Transpirar en un semisótano de parquet ya tiene su gancho. El milagro es que, al tercer intento de ocho, Capricornio consigue no pisar a su compañero. La endorfina inyectada tras cuarenta y cinco minutos de giros vale más que el taller de gestión emocional que prometía la RRHH en la empresa. El cuerpo recuerda que existe por fuera de las planchas Excel y de la app de seguimiento de gastos.
El profesor, nacido bajo el signo de Libra, suelta la frase que hará escuela:
