Ee.uu. al borde del cambio: el horario de verano permanente ya es una realidad posible
La Cámara de Representantes se prepara para votar en julio de 2026 una medida que podría acabar con el cambio semestral de hora, un debate que ha polarizado a la opinión pública durante décadas. La iniciativa, impulsada por el legado de Donald Trump y con el respaldo de figuras clave como Vern Buchanan, busca establecer un horario de verano permanente en todo el territorio estadounidense.
El fin de la eterna lucha contra el reloj
El proyecto de ley, conocido como la Ley de Protección de la Luz Solar, ha transitado por el Congreso durante años sin éxito. Ahora, la Cámara de Representantes, bajo presión para abordar una cuestión que afecta directamente a la salud y la economía, finalmente dará luz verde a la votación en julio. Si prospera, deberá someterse a un nuevo escrutinio en el Senado, donde la oposición ya se alza con fuerza.
La propuesta, inicialmente presentada en 2018, se basa en la convicción de que el cambio de hora causa trastornos significativos en el sueño de millones de estadounidenses, además de incrementar los riesgos laborales y de tráfico. Pero los defensores argumentan que la prolongación del horario de verano, especialmente en regiones como Florida, impulsaría el turismo y la actividad económica durante las tardes de verano.
El debate, sin embargo, no es nuevo. En 2022, el Senado ya aprobó una ley similar, pero la Cámara nunca la impulsó hasta ahora. La resistencia se debe, en gran medida, a la preocupación de legisladores como Tom Cotton, quien advierte sobre los efectos adversos en la salud, incluyendo amaneceres excesivamente tardíos y la dificultad para que los niños asistan a la escuela en condiciones de visibilidad óptimas.

La voz de los expertos: entre la salud y la economía
La Academia Americana de Medicina del Sueño, la Asociación Médica Americana y la Fundación Nacional del Sueño se muestran cautelosas. Aunque reconocen los inconvenientes del cambio semestral, prefieren un horario estándar permanente, argumentando que éste se alinea mejor con el ritmo biológico del cuerpo humano y evita los efectos negativos en la salud cerebral.
