El alcoraz se convierte en la última trinchera para evitar el abismo
El miércoles, a las 20:00, el césped del estadio oscense será un campo de batalla donde la Segunda División se juega en 90 minutos. Huesca y Cultural Leonesa llegan al Alcoraz con el mismo sudor frío en la nuca: nueve jornadas les separan del final y ambos viven en la franja roja del descenso. Perder mañana es como abrir la trampilla hacia el pozo.
Los de la capital altoaragonesa acumulan dos meses de pesadilla: un punto de quince posibles, el entrenador cambiado y, aun así, dos derrotas seguidas. José Luis Oltra, sentado en el banquillo desde hace diez días, no ha logrado frenar la hemorragia de confianza. La grada, que vivió quince años seguidos en categoría profesional, huele a desilusión. El club no da la cara; la afición sí, y la bronca puede estallar si el balón no entra.
Oltra baraja un doble nueve para despertar al atasco ofensivo
La pólvora se ha mojado: solo cuatro gores en los últimos siete encuentros. Por eso el técnico valenciano estudia reeditar la sociedad Enol Rodríguez-Jordi Escobar, algo que no se ve desde la pretemporada. Liberto, otro parado en el dique seco, podría regresar al lateral izquierdo. Quedan fuera Toni Abad y Jesús Álvarez, ambos tocados, y las bajas de largo recorrido Aznar y Joaquín Fernández, que siguen en la enfermería.
Enfrente, la Cultural aterriza tras el 0-4 ante el Andorra que dejó al equipo colista y con el aire de la última oportunidad. Rubén de la Barrera, en su segunda etapa leonesa, aún no ha ganado: un empate y cuatro derrotas. La defensa se le desmorona: Matia Barzic se ha roto y Rodri Suárez, capitán, vuelve de sanción para intentar atar los huecos. El acompañante del central será la duda: Peru Rodríguez fue sustituido en el descanso el domingo y Quique Fornos, meses fuera de la liga, aguarda su oportunidad.

El medio campo se viste de armadura para contener el miedo
De la Barrera suele cambiar dibujos como quien cambia de camisa. En el aire flota la posibilidad de reforzar la zona ancha con Thiago Ojeda o Selu Diallo, y hasta estrenar a Javier Fernández 'Bicho', un mediocentro de contención que aportaría músculo al asfixiante asunto. El partido no solo reparte tres puntos: también decidirá el average particular, que ahora favorece al Huesca tras el 0-2 de la ida en el Reino de León.
El silbato del balear Luis Bestard pondrá en marcha un duelo que huele a chamusquina. Las quinielas apuntan a Huesca: Dani Jiménez; Carrillo, Piña, Pulido, Liberto; Sielva, Seoane, Portillo, Ojeda; Enrich y Enol. Para la Cultural: Badía; Víctor García, Rodri Suárez, Fornos, Hinojo; Radoja, Ojeda; Iván Calero, Chacón, Ribeiro y Sobrino. Pero los nombres sobre el papel no marcan goles: lo hacen los que vencen el pánico a la Segunda RFEF.
Alcoraz, 20:00. Allí se verá quién todavía cree y quién empieza a despedirse. Nueve jornadas. No hay margen para la poesía: o se ganan o se llora.