El barça blinda el futuro: ficha a la 'mbappé' neerlandesa que enfrentó al ajax con 18 años

El FC Barcelona ha desatado la bomba del mercado femenino: Liv Pennock, la extremo que dejó helado al Ajax en su debut con el Twente, vestirá de azulgrana desde 2026. El club holandés confirmó este lunes el traspaso de la gema de 18 años, que aterrizará primero en el filial con la carta de libertad para soñar a lo grande.

El desembarco de una generación que no espera

El desembarco de una generación que no espera

Pennock no es un nombre al azar. Es la jugadora que rompió la red de la Juventus en la Youth League, la que dejó a tres defensas en el suelo en el Europeo sub-17 y la que Koeman ya observa con lupa desde la Ciutat Esportiva. Su ficha resume el ADN que el Barça busca: 1,76 m de envergadura, regate que se come los metros y un tiro cruzado que ya compara la prensa neerlandesa con la diestra de Miedema.

La operación se cerró en 48 horas. Axe, el broker de jugadores que gestiona la cartera del Twente, viajó a Barcelona el jueves; el viernes ya se firmó la prelación. El coste: 200.000 euros fijos más variables por títulos y minutos. Cifra ridícula si se compara con los 1,2 millones que pagó el Chelsea por Mayra Ramírez, pero astronómica para una futbolista que aún no ha cumplido la veintena.

El mensaje es claro: el Barça no quiere repetir la historia de Salma Paralluelo, fichada por 60.000 euros al Betis y rebautizada meses después como «la ganga del siglo». La directiva de deportes femeninos, Ana Ortiz, ha montado una red de ojeadores en Europa que rastrea talento desde los 14 años. El resultado: cuatro fichajes estrella para el filial en seis meses. Carolina Ferrera, la canaria que despide el balón como un cañón; Julia Torres, la central que ya entrena con la absoluta; Nikoline Nielsen, la danesa que habla español con acento de Cornellà; y ahora Pennock, la holandesa que firmó su primer contrato profesional con una cláusula de rescisión de 10 millones.

El Twente llora la marcha de su joya, pero también se frota las manos: retiene un 20 % de un futuro traspaso y se asegura partidos amistosos contra el Barça en los próximos tres años. «Es un win-win», admitió el director deportivo, Jan Streuer, entre lágrimas y cerveza. En Almelo ya quedan solo 14 camisetas Pennock por vender; en Barcelona, la web oficial colapsó en 20 minutos.

La pregunta que quema en la grada del Johan Cruyff es cuándo saltará al campo. La norma del club obliga a cumplir 1000 minutos con el filial antes del salto a la élite, pero la afición no quiere esperar. El próximo 28 de abril, en la visita del Madrid al Spotify Camp Nou, se espera una maratoniana «Liv, Liv, Liv» que retumbe antes de tiempo.

Mientras, Pennock sigue en Enschede, entrenando como si cada balón fuera el último. «No me regalan nada», dijo a la televisión local tras anotar el gol de la victoria contra el PSV. El Barça ha encontrado su nueva estrella. Ella, aún sin estrenar la maleta, ya marca el ritmo de un futuro que empieza mañana.