El barça sentencia la liga f con otro 0-3 en el di stéfano

No hubo suspense. El Barcelona volvió al Alfredo Di Stéfano y se llevó otro clásico con autoridad aplastante: 0-3 que deja la Liga F matemáticamente encarrilada con 13 puntos de ventaja sobre el Real Madrid y solo 18 por disputarse. Cinco días después del 2-6 en la Champions, el mensaje azulgrana es el mismo, solo que esta vez en otra competición y con el mismo destinatario.

Ona batlle abre la caja y alexia la cierra

El partido arrancó con cierta energía madridista. Linda Caicedo mostraba su velocidad, el equipo blanco intentaba salir rápido. Duró poco. En el minuto 18, un derechazo de Ona Batlle desde el borde del área golpeó en Rocío y dibujó una parábola endemoniada que Misa no pudo ni rozar. Primer golpe. El resto del primer tiempo fue un ejercicio de control casi irritante: el barça con el 76% de posesión al descanso y el Real Madrid sin un solo remate entre los tres palos.

El segundo tiempo tardó once minutos en liquidar cualquier ilusión local. Primero Alexia buscó el 0-2, Misa lo palmó a córner. Segundos después, Graham Hansen se marchó hasta línea de fondo por la derecha con una acción que parece de videojuego y puso el balón atrás para que Alexia Putellas rematara sin oposición. El 0-2 llegó en el minuto 51. Cuatro minutos después, el centro de Ona Batlle desde la misma banda acabó en los pies de Lakrar, que lo empujó a su propia portería. El 0-3 en el 55. Partido, liga, conversación.

Lo que hace diferente a este barça de cualquier otro

Lo que hace diferente a este barça de cualquier otro

No es solo que gane. Es cómo gana. La presión incomoda la salida rival, los pases filtrados generan caos en la defensa, los centros sobrevuelan el área con precisión quirúrgica. El Real Madrid se fue replegando, encomendado a la resistencia y a la inspiración puntual de Rocío bajo palos, que salvó un remate de volea de Alexia antes del descanso. Pero resistir no es competir. Y el barça no da tregua.

Pau Quesada retiró a Caicedo tras el tercer gol. Gesto elocuente: cuando el técnico saca a tu mejor jugadora con media hora por delante, es porque ya no hay nada que rascar. Irene Paredes rozó el 0-4, Salma Paralluelo obligó a Rocío a salvar sobre la línea, Misa frustró dos más. El marcador se quedó en tres, pero la imagen fue de goleada contenida.

Una liga que ya tiene dueño desde hace semanas

El Barcelona ha perdido tres puntos en toda la temporada. Tres. Con 18 jornadas disputadas sobre 26, eso no es una racha: es una declaración de principios. La Liga F tiene campeón, y el campeón lleva meses siendo el mismo. El Real Madrid, segundo, todavía tiene que asegurarse esa posición, con apenas cinco puntos sobre la Real Sociedad, tercera.

Y mientras tanto, el jueves que viene, el barça recibe al Madrid en el Camp Nou para la vuelta de los cuartos de la Liga de Campeones. Con un 2-6 en la mochila rival. Si alguien en el Di Stéfano albergaba alguna esperanza europea, este domingo se encargó de recordarle cuál es la distancia real entre los dos equipos. Trece puntos en la liga. Nueve goles en dos partidos. La diferencia no cabe en un titular.