El cielo de punta del este se vuelve una ruleta: lluvia, viento y 25 °c para este lunes

Punta del Este amaneció este lunes con el termómetro marcando 25 °C, pero el cielo parece dispuesto a jugar a las escondidas. La lluvia acecha con un 55 % de probabilidad y el viento sopla a 41 km/h, lo suficiente para desordenar las sombrillas en La Barra y obligar a los mozos a correr tras las cartas de los menús.

La tarde se inclina al agua

La nubosidad alcanzará el 66 % y los rayos UV se mantendrán en nivel 4, justo en el límite donde la piel empieza a recordar que el sol también es un arma de doble filo. Si planeas caminar por la rambla, lleva una muda de respaldo en la mochila: un chaparrón puede caer sin avisar y secarse antes de que termines el alfajor.

El Instituto Uruguayo de Meteorología advierte que el frente no es un simple pasante: viene cargado de humedad desde el Río de la Plata y choca contra la costa atlántica como un boxeador que no entiende de rounds. La combinación de agua y viento puede tornar el tránsito en la Ruta 10 en una tanda de micros bandera que se cruzan sin mirar.

La noche devuelve el control

La noche devuelve el control

Cuando caiga la noche, el escenario cambia de acto. La probabilidad de lluvia se desploma al 2 %, las nubes se esfuman y el mercurio baja hasta 19 °C. El viento se relaja a 39 km/h, lo que en Punta del Este equivale a una brisa que solo mueve las puntas del pelo teñido de las mesas de Cantina del Puerto.

Para los que programan fogones en la playa o asados en terraza, la señal es clara: después de las 21:00 el cielo se vuelve una cúpula de terciopelo negro. Pero no confíes demasiado: el clima costero es tan camaleónico como los precios de alquiler en enero.

El promedio anual de 17 °C que ostenta Uruguay es solo una estadística que se rompe en cuanto un pampero decide soplar tres días seguidos. El país tiene dos estaciones de lluvias —octubre-enero y abril-mayo— y la diferencia térmica entre Artigas y Maldonado puede superar los 4 °C en pleno agosto. La última vez que Florida tocó los 44 °C, el 15 de enero de 2022, los termómetros se fundieron literalmente: un poste de luz explotó y dejó sin luz a medio departamento durante seis horas.

El cambio climático ya no es una advertencia para charlas de colegio. Los modelos del Instituto Interdisciplinario de Cambio Global pronostican hasta 3 °C más para 2100. Si la proyección se cumple, la mínima de julio en Punta del Este dejará de ser fresca para convertirse en tibia, y las vacaciones de invierno podrán celebrarse en manga corta. Mientras tanto, disfruta del presente: el sol sale, el cielo se nubla, la lluvia se va y vuelve, y el termómetro sigue siendo el único que nunca miente.