El cierre del dhs rompe récords y colapsa aeropuertos en ee.uu.

Cuarenta y cuatro días. Eso es lo que lleva el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos con sus operaciones parcialmente paralizadas, convirtiendo este domingo en una fecha que nadie en Washington quería protagonizar: el cierre gubernamental más largo de la historia del país. Y los aeropuertos lo están pagando con filas, caos y agentes que simplemente ya no aparecen a trabajar porque nadie les paga.

Un récord que nadie quería batir

La parálisis arrancó el 14 de febrero, cuando demócratas y republicanos se atrincheraron en sus posiciones sobre el Servicio de Inmigración y Aduanas, conocido como ICE. Lo que parecía una disputa más de las muchas que Washington produce en serie se fue alargando, silenciosamente, hasta superar los 43 días del cierre total de octubre pasado, también bajo la segunda presidencia de Donald Trump. Y ya dejó muy atrás los 34 días de diciembre de 2018, cuando 800.000 empleados federales se quedaron en casa sin saber cuándo cobrarían.

Esta vez el epicentro es diferente. No es un número abstracto de funcionarios sin nómina: es la gente que te revisa el equipaje antes de embarcar.

Los aeropuertos, el rostro visible del desastre

Los aeropuertos, el rostro visible del desastre

La administradora interina de la Administración de Seguridad en el Transporte, Ha Nguyen McNeill, lo explicó sin rodeos ante el Congreso el miércoles: el absentismo promedio entre los agentes de la TSA ronda el 11 % diario. En algunos aeropuertos supera el 50 %. La cifra habla por sí sola: la mitad de quienes deberían estar revisando maletas, simplemente no están.

Al menos 460 agentes han renunciado desde que comenzó el cierre. No es una estadística fría; son personas que decidieron que trabajar sin cobrar no era una opción viable, y buscaron otro empleo. Todo esto ocurre mientras los aeropuertos enfrentan un aumento interanual del 5 % en pasajeros por el spring break, la temporada de vacaciones de primavera que convierte cada terminal en una marea humana.

Trump firma, el congreso bloquea, el caos continúa

El Senado aprobó el viernes un plan bipartidista para financiar al DHS, pero con una condición que los republicanos de la Cámara de Representantes no estaban dispuestos a aceptar: excluir a ICE del presupuesto. Los republicanos bloquearon la iniciativa. El nudo gordiano sigue intacto.

Trump respondió el jueves con una orden ejecutiva instruyendo al nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, a pagar