El dólar retrocede en chile y apunta a 820 pesos: la apuesta de los fondos por el cobre

El dólar cerró ayer en 912,14 pesos, 14,13 menos que el día anterior. En la City ya hablan de un piso de 820 pesos para 2026 si el cobre se mantiene arriba de los 4,5 dólares la libra.

La derecha, el cobre y la fuga de divisas

La derecha, el cobre y la fuga de divisas

La moneda norteamericana acumula dos sesiones en rojo y lleva una caída del 2,63 % en doce meses. Pero lo que inquieta a los importadores no es la cifra de cierre sino la volatilidad explosiva que exhibe desde marzo: los saltos diarios duplican la desviación estándar del último año. Los bancos de inversión interpretan ese nerviosismo como la antesala de una corrección más profunda.

El escenario tiene nombre y apellido: 820-880 pesos por dólar en 2026. La proyección, que circula en los desks de Bloomberg, parte de tres pilares que ya se mueven en paralelo. Primero, el giro político que anticipa encuestas y que coloca a la derecha chilena en posición de recuperar La Moneda. Segundo, la entrada de capitales privados que esperan una reversión fiscal y menor intervención estatal. Tercero, el precio del cobre, que ayer se afianzó por encima de 4,3 dólares la libra y amenaza con romper máximos de 2022.

El mecanismo es brutalmente simple. Chile exporta cuatro de cada diez libras de cobre que se consumen en el mundo. Si el metal escala, entran dólares al país, sobra divisa y el peso se fortalece. La previsión de consenso apunta a un tipo de cambio de 840 pesos a fines del próximo año, pero los desks de Citigroup y JPMorgan ya trabajan con 820 si el cobre toca 4,7 dólares y el Congreso confirma el paquete de incentivos a la inversión privada.

El riesgo está a la vuelta de la esquina. Un colapso del precio del metal —la guerra comercial entre China y Estados Unidos puede desatarlo— devolvería al dólar a los 950 pesos en cuestión de semanas. El Banco Central lo sabe y por eso mantiene un swap de 20 mil millones de dólares con la Reserva Federal, un seguro que no usa desde 2020 pero que permanece cargado.

Mientras tanto, las mesas de dinero ya descontaron la depreciación. Las AFP aumentaron la exposición a papel chileno en los fondos de corto plazo y las compañías importadoras cubren operaciones a seis meses con opciones out-of-the-money a 870 pesos. La apuesta no es menor: cada peso que baja el dólar reduce en 80 millones de dólares el valor de las exportaciones del país.

El peso chileno, inventado en 1817 y decimalizado en 1851, se juega en esta partida su viejo truco: convertir el desierto de Atacama en el banco de la economía global. Si el cobre respeta el guion, el billete verde podría terminar cotizando más barato que un litro de bencina premium en Santiago. La historia se escribe en la trading floor, y por ahora los vendedores de dólares ganan por goleada.