El dólar se dispara en chile y ya roza los 933 pesos: la derecha no frena la debilidad del peso
El dólar cerró este 30 de marzo en 932,63 pesos, un salto del 1,02 % que dejó al peso chileno tocando suelo técnico. La divisa norteamericana suma así un avance del 2,37 % en la semana y confirma que la volatilidad no es un espejismo: el índice de desviación anual trepa al 11,46 %, casi el doble que hace doce meses.
La plaza se resistió al relato optimista. El giro conservador en La Moneda prometía flujo de capitales y tipo de cambio estable, pero los bonos soberanos aún pagan prima y el cobre —la vaca lechera de chile— cotiza lejos de los 4 dólares la libra que necesita el Tesoro para sonreír. Resultado: el peso se depreció un 1,37 % en el último año y los importadores vuelven a cubrirse al 950 en los futuros de abril.

La apuesta de bloomberg: 820 pesos por dólar en 2026
Los bancos de inversión dibujan otro guion. Su consenso apunta a una banda de 820-880 pesos dentro de veinticuatro meses, siempre que la administración de Lavín o Kast cumpla el trámite de reformas laborales y tributarias. La clave está en el cobre: cada diez centavos que suba la tonelada empujan al peso 15 unidades hacia abajo, según modelos de JPMorgan. Pero si Xi Jinping apriega más estímulos en China y la demanda verde se dispara, el escenario se acelera y el dólar puede caer hasta 820.
El riesgo es político. El Congreso aún debe aprobar la reforma de pensiones que promete u$s 5.000 millones de inyección externa. Si el texto se estanca en comisión, los flujos se retrasan y la divisa estadounidense podría volver a los 900-920 durante el primer semestre de 2025. El Banco Central, sin reservas netas desde el retiro de los pasivos 2022, observa desde la orilla: su último informe admite que “intervendrá solo ante desorden”, un eufemismo que los traders leen como licencia para seguir comprando verde.
La historia reciente pesa. En 2021 chile creció un 11,7 % gracias a los retiros de fondos, pero la fiesta dejó deuda pública en el 37 % del PIB y una inflación que aún lame el 4 %. El mercado recuerda que, cuando el cobre pasó de 4,80 a 3,20 dólares en 2022, el peso se devaluó 18 % en ocho semanas. Por eso, pese al discurso oficial, los 840 pesos que pronostican los analistas para finales de 2026 dependen menos de la política local y más de lo que decida la Reserva Federal sobre sus tasas.
Mientras tanto, el pequeño ahorrista chileno compra dólares en la ventanilla como en los 90. La cola en el Banco Estado de Santiago Centro da la vuelta a la esquina todos los viernes. La gente no lee modelos de equilibrio general; lee el precio del pan y la gasolina. Y el precio les dice que el peso seguirá sudando hasta que el cobre vuelva a brillar.
