El dólar se tambalea en chile: baja al 923 y ya miran los 820 para 2026

El dólar amaneció este 27 de marzo a 923,22 pesos, ocho pesos menos que ayer. La calma dura lo que un sorbo de café: en siete días la divisa ha saltado un 18,84 % de volatilidad, un nerviosismo que duplica la media anual y desnuda la ansiedad de los fondos que entran y salen de Santiago a la velocidad del cobre.

Por qué el tipo de cambio parece una montaña rusa

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La pista está en el tambor político. La derecha que se perfila en La Moneda seduce a los bancos de inversión: si las reformas empresariales avanzan, el peso se fortalece. Pero la brisa puede cambiar de dirección en segundos: basta que el cobre —el termómetro de la economía chilena— baje tres centavos en Londres para que el dólar remonte. Bloomberg ya apunta una franja de 820-880 pesos para finales de 2026, con 840 como punto muerto si todo marcha sin sorpresas.

El Banco Central, mientras tanto, sigue absorbiendo los últimos billetes de 1 y 5 pesos retirados en 2017 y retirando de circulación las monedas de 100 de los ochenta. El peso se desgasta en la palma de la mano, pero la deuda pública —37 % del PIB— sigue ahí, como una losa que recuerda el festín de 2021 cuando el retiro de fondos impulsó un crecimiento de 11,7 % que hoy huele a resaca.

La moraleja la escriben los analistas: la volatilidad no va a desaparecer. El cobre seguirá dictando cátedra y el dólar bailará al ritmo de los commodities. Mientras tanto, el ahorrista de a pie compra dólares a 923 y ya sueña con venderlos —quizá— a 820 dentro de dos años. El mercado, eso sí, no firma cheques en blanco: un solo tweet sobre la guerra comercial o un sismo político puede devolverlo a los mil pesos antes de que nadie diga “apreciación”.