El euro se dispara 0,72% en la apertura y colombia respira, pero la calma es mentira
4.209,39 pesos. Ese es el número con el que el euro despertó este lunes en Bogotá y que, en apariencia, solo significa 30 pesos más que ayer. Pero detrás de esa cifra hay un freno en seco a tres días de derrota contra la moneda local y un aviso de que la apreciación del peso —esa que tanto celebra el gobierno— empieza a mostrar grietas.
La semana arranca con timidez y el año, con una herida del 10%
La volatilidad se ha dormido. El mercado cambiario colombiano mueve sus fichas con la parsimonia de un jugador que ya perdió demasiado en la mesa: la semana pasada el euro cedió un 0,89 % y, si miramos los últimos doce meses, la caída supera el 10 %. Ese es el saldo que nadie celebra en las mesas de dinero de las casas de cambio, donde los viajantes reciben hoy 430 pesos menos por cada euro que cambiaron en marzo de 2024.
¿El responsable? Un dólar que se desploma a nivel global y un Banco de la República que mantiene la tasa en 9,25 % mientras la Reserva Federal ya giró el timón hacia el 3,75 %. El diferencial atrapa capitales como un imán y el peso se beneficia, pero la historia tiene un pie de página en letra menuda: la calificación de Colombia recibió un tijeretazo hace días y el riesgo país acecha.

El pronóstico de bancolombia: un dólar a 3.878 pesos en 2026
El Grupo Cibest, brazo de estudios de Bancolombia, dibuja un escenario donde la divisa estadounidense promediará 3.878 pesos dentro de dos años. La proyección descansa sobre tres pilares: el dólar débil, las remesas que siguen llegando y la expectativa de que el Banco suba aún más la tasa local. El carry trade —ese juego de comprar pesos para cobrar intereses— seguirá vivo mientras el diferencial con la Fed exista.
Pero el informe advierte lo que muchos economistas murmuran en los pasillos: la incertidumbra fiscal y la temporada electoral pueden desbaratar la apreciación. El peso fuerte es, en parte, un espejo: refleja la debilidad ajena antes que la fortaleza propia.

¿Cuánto durará la fiesta del peso colombiano?
La respuesta se esconde en Washington y en Brasilia. Si la Fed sigue bajando y el flujo de remesas se mantiene, el peso puede seguir ganando terreno. Pero si el déficit fiscal no se encorseta y la calificación crediticia sigue en caída libre, el Banco de la República tendrá que elegir entre defender la moneda o sostener el crecimiento. La historia reciente enseña que, cuando llega la hora de elegir, el tipo de cambio suele ser el primer rehén.
Mientras tanto, el euro abrió alto este lunes. Fue solo un centavo, pero bastó para interrumpir la racha negativa. En el mercado de divisas, como en la vida, un aliento no es sinónimo de recuperación: a veces es solo el último suspiro antes del siguiente golpe.