El euro se frena en 20,76 pesos y corta su mini-rally en méxico

El euro dejó de respirar ayer en la recta de Banxico: cerró en 20,76 pesos, dos centavos menos que la víspera, y con ese simple gesto rompió dos días de euforia. Fue un descenso mínimo, apenas un -0,22%, pero suficiente para recordar que la divisa europea lleva un año tambaleándose: -5,88% desde marzo de 2023.

La cifra habla por sí sola: en siete días la moneda apenas se ha movido un 0,56%. La volatilidad se ha esfumado y los operadores miran ahora la pantalla como quien observa un lago sin olas. Los bancos de ventanilla, esos que aún contabilizan billetes, no han tenido que reajustar carteles desde el viernes pasado.

La quietud antes de la tormenta

La quietud antes de la tormenta

En el mercado de derivados se rumorea que el Banco de México podría subir 25 puntos base en mayo; si eso ocurre, el peso recuperaría terreno y el euro podría probar el piso de 20,50. Pero hay un detalle: la Reserva Federal también habla de «pausa» y eso neutraliza el efecto. Mientras tanto, los exportadores de aguacate y cerveza celebran el tipo de cambio plano: les permite cotizar sus contratos sin sobresaltos.

El escenario, empero, es frágil. Europa sigue sin despegar y la gasolina mexicana se encarece por la reforma de trigo verde que prepara Bruselas. Cualquier anuncio sobre tarifas al agro puede tirar del euro hacia abajo; cualquier corte de Pemex a la gasolina puede empujarlo arriba. El tipo de cambio está ahora como un avión en espera: motores encendidos, pero sin permiso de despegue.

Para el ahorrador promedio, la lección es cotidiana: si planeas veranear en Madrid, hoy necesitas 20,76 pesos por euro; hace doce meses necesitaban 22,05. El ahorro es real, pero no llega a compensar la inflación española que encarece cafés y entradas al Prado. La moneda europea se ha vuelto barata, pero Europa sigue cara.

Mañana el Banco de México publicará sus minutas. Si la palabra «resiliencia» aparece más de tres veces, apostarán a que el peso se fortalece. Si aparece «incertidumbre», el euro volverá a treparse a 21. La apuesta está servida y la calma de hoy puede ser solo el ojo del huracán.