El euro se hunde 1,27 % en rd y el banco central ya marca su fecha tope: 69 pesos en 2027
El euro amaneció este 30 de marzo a 68,19 pesos dominicanos, apenas cuatro décimas por debajo del cierre anterior. Parece poco, pero encadena tres días seguidos cayendo y acumula un 1,27 % de pérdida en la semana. La divisa europea se desinfla justo cuando el país se apresta a recibir un chorro de dólares baratos gracias a la rebaja de tasas que ya anotó en su calendario el banco central.
La historia que no se ve en la pantalla del cambista
Mientras los turistas cuentan sus billetes en las aceras de El Conde, el Banco Central proyecta que el euro tocará fondo en septiembre de 2026 a 66,35 pesos y luego rebotará hasta 69,15 pesos en 2027. La oscilación, del 12,71 % anual, es casi el triple de lo que soportaban los importadores hace apenas un año. La razón: el plan fiscal del gobierno que acaba de aprobar un presupuesto suplementario de 0,4 % del PIB para 2025 y promete cerrar 2026 con un déficit del 3,2 %.
El informe de UBS Financial Services filtra el dato que los cambistas no leen: la República Dominicana absorberá la volatilidad con remesas y turismo. El déficit por cuenta corriente se quedará en un módico 2,5 % del PIB y la inversión extranjera directa trepará al 4 % del PIB, suficiente para cubrir la brecha sin desatar un saltó del dólar.

El calendario de los que apuestan al alza
Los importadores de textiles ya fijaron sus precios de venta suponiendo un euro a 67 pesos en diciembre. Los hoteleros, en cambio, se cubren con opciones a 70 pesos para el verano de 2027, cuando el Banco Central prevé el pico. Entre ambos extremos, la divisa europea se convertirá en un termómetro de la economía doméstica: si cae por debajo de 66 pesos, el consumo importado despegará; si trepa sobre 70, la inflación regresará al vocabulario de las clases medias.
La última vez que el euro rozó los 65 pesos, en 2021, las ventas de autos europeos se dispararon 18 %. Tres años después, la historia se repite con otro ingrediente: tasas de interés en descenso que alimentan el crédito al consumo. El Banco Central ya bajó la tasa de política monetaria 150 puntos base y promete otra tanda en 2025. Cada punto menos es un empujón adicional para que el peso se fortalezca y el euro se hunda.
El cierre de la jornada deja una postal: los cambistas de la Zona Colonial ya no miran la pantalla cada cinco minutos. Saben que la tendencia está escrita en los informes que llegan desde Nueva York y que, por primera vez en años, el euro puede terminar 2026 más barato que el año que empezó. La apuesta ya no es si caerá, sino cuánto tiempo aguantará la calma antes de que el próximo gobierno tenga que explicar por qué el peso ya no rinde lo mismo.
