El euro se toma un respiro en 20,70 pesos y corta la racha alcista
El euro cerró marzo respirando sobre los 20,70 pesos mexicanos, un centavo menos que el día previo y suficiente para romper tres sesiones seguidas de ascenso. La divisa europea se despidió del mes con un suspiro: una caída del 0,72% que suena a ajuste técnico más que a cambio de rumbo.

La volatilidad se duerme en primavera
Mientras los analistas buscan señales de guerra o paz en Ucrania, el mercado de divisas parece haberse dormido en la hamaca. El euro apenas se mueve: su oscilación en los últimos siete días es inferior al 8,59% que marcó el promedio anual. Traducción: nadie apuesta fuerte ni a la subida ni a la caída. El dinero espera.
La cifra habla por sí sola: desde hace doce meses la moneda comunitaria acumula un desliz del 5,88% frente al peso. Pero hay un detalle: en lo que va de 2024 ha repuntado un tímido 0,52%. ¿Una tregua? Más bien un impasse. Banxico mantiene la tasa en 11,25% y el BCE insinúa recortes para junio; los carry traders no encuentran motivo para despegar los ojos de la pantalla.
Lo que nadie cuenta es que el tipo de cambio ya no responde solo a tasas. El flujo de remesas desde Estados Unidos —récord en febrero— actúa como colchón para el peso, mientras que la incertidumbre electoral en México y la posible victoria de un partido que promete “transformar” la economía mantienen a los inversores en modo avión. El euro, pues, se queda flotando en un estanque sin corriente.
Cierre: 20,70 pesos. No es drama, tampoco es fiesta. Es la foto de una divisa que espera a que alguien mueva el tablero.