El fuego devora sierra espuña: 400 hectáreas en llamas y el viento decide cuándo parar
Las llamas despiertan con el sol. A las 14:00 del domingo, un hilo de humo en Llano de las Cabras se convirtió en muro de fuego que ya ha barrido 400 campos de fútbol de pinar y matorral. La Región de Murcia no esperaba su incendio estrella de 2024, pero el viento de levante tenía otros planes.
El humo se eleva sobre el parque natural de Sierra Espuña como una columna negra que se ve desde Murcia ciudad. En el cielo, cuatro helicópteros dibujan círculos de agua que se evaporan antes de tocar la copa de los pinos. En tierra, 150 efectivos —brigadas forestales, bomberos y Protección Civil— juevan una partida que el viento gana por goleada.
El batallón jaime i entra en escena
La UME no suele desplegarse los domingos. Pero la llamada llegó a las 16:30 y el tercer batallón salió de Bétera con sus vehículos todoterreno y sus rostros de fin de semana interrumpido. Serán 150 militares más antes del amanecer, con diez autobombas y un equipo de transmisiones que convertirá la carretera RM-502 en un hormiguero de antenas parabólicas.
Mientras tanto, 80 scouts de Caruana han perdido su campamento. Los monitores contaron 14 cabezas y 80 mochilas subidas a los autobuses escolares antes de que las cenizas alcanzaran la granja vacuna. Los chicos llevaron el olor a leña quemada en la ropa y la historia de un domingo que no olvidarán.

López miras apuesta por la noche
El presidente regional llegó al puesto de mando avanzado con chaqueta bombera y gesto de quien sabe que la política se mide en hectáreas. «El viento baja a las 20:00», repite como quien reza. Su frente activo de dos kilómetros no deja de crecer, pero la previsión de rachas de 30 km/h a 12 km/h es la única esperanza que le queda a los técnicos.
Francisco Lucas, delegado del Gobierno, pide por Twitter lo que nadie se atreve a pedir en voz alta: coordinación. «Convoca ya el Centro de Coordinación», escribe, mientras sube otro vídeo del humo teñido de naranja que devora el horizonte. La guerra por el poder entre administraciones empieza antes de que el último pino caiga.
La cifra habla por sí sola: 400 hectáreas en seis horas. El incendio más temprano de la década en la Región. El primer gran fuego de España en 2024. Y la noche, esa vecina que todos esperan, será la única bombera que no cobra horas extras.
