El ibex roza los 17.000 mientras el crudo se juega el cuello en ormuz

Madrid sube, el petróleo arde y nadie sabe si esta semana el estrecho de Ormuz estará abierto o convertido en estrella de un videoclip de guerra. El Ibex 35 cerró a 16.969 tras sumar 167 puntos: a apenas 31 del techo psicológico que los brokers llevan meses cobrando como bonus. Mientras, el barril de Brent se afila en 113 dólares y el WTI ya salta al 3 %, como quien avisa: «Si estalla, estalla caro».

La promesa de trump: 20 petroleros libres de fuego

Donald Trump madrugó para anunciar que Irán permitirá el paso de «20 grandes petroleros» como «muestra de respeto». La Marina iraní, dos horas después, extendió su control del estrecho al golfo de Omán y advirtió que abrirá fuego contra el portaaviones Abraham Lincoln si cruza su línea de tiro. Contradicción en directo, mercado en stand-by: el crudo se mantiene en máximos porque la palabra de un presidente y la de un almirante valen lo mismo: la mitad de un barril.

Los hutíes yemeníes, aliados de Teherán, confirmaron el lanzamiento de misiles balísticos contra el sur de Israel. Es la primera vez que los rebeldes se estrenan como fuerza de choque externa, y el gas europeo respondió subiendo un 0,88 % hasta 54,91 €/MWh. La lógica es fría: cada nuevo actor con un dron enciende un termómetro en Ámsterdam.

Acciona y las eléctricos: la guerra que sí paga

Acciona y las eléctricos: la guerra que sí paga

En la bolsa española nadie quiere ser héroe, pero todo el mundo quiere ser eléctrico. Acciona lideró los avances con un +3,56 %, seguida de Solaria (+3,16 %) e Iberdrola (+3,11 %). El mensaje es claro: si el petróleo se dispara, las renovables cobran dividendos de refugio. En el lado opuesto, Acerinox se dejó un -2,36 %: el acero no seduce cuando el mundo calcula cuánto costará rehacer un oleoducto bombardeado.

El euro se deja caer hasta 1,1451 por dólar y la renta española a 10 años baja al 3,557 %, su nuevo suelo desde septiembre. Prima de riesgo en 53,7 puntos: el Tesoro español vende barato porque, en el fondo, nadie cree que Irán vaya a incendiar la deuda de un país que compra su aceite envasado en Ormuz.

El oro, claro, también festejó: 4.557 dólares la onza, récord intradiario. Bitcoin, ese adolescente que se cree refugio, se subió al 1,42 % y tocó 67.437. La lógica del mercado es un espejo: refleja miedo, codicia y la certeza de que la historia siempre cobra un plus por urgencia.

Cuando los analistas hablan de «fase de negociación» suelen querer decir «quién gana tiempo para recargar». Norbert Rücker, de Julius Baer, avisa que «el punto álgido del crudo podría estar cerca». Traducción: cuando todos crean que la diplomacia triunfa, el precio ya habrá descontado la paz y la guerra será un click de sorpresa que estrenará nueva tarifa.

Mientras tanto, Pakistán ofrece sus salones para dialogar. Los misiles siguen volando. Y el Ibex, a 31 puntos de los 17.000, espera a ver quién dispara primero: el mercado o el que tiene el dedo en el gatillo del estrecho.