El jefe de bomberos forestales de alzira revela que el riu sec ya desbordaba a las 12:45 horas del 29-o
El jefe de la unidad de Alzira de los bomberos forestales ha destapado ante la jueza de Catarroja que el Riu Sec sobre el puente de Carlet ya estaba desbordado a las 12:45 horas del 29 de octubre de 2024, cuando aún no se había activado la alerta general. «No podíamos medir la escala porque no se veía. Estaba ya desbordado», ha dicho con la voz entrecogida, como si el agua volviera a subirle a las rodillas.
La orden que nunca debió llegar a mitad de camino
A las 11:30 horas les ordenaron un achique en Alzira, pero media hora después les hicieron regresar a base: «no hacía falta». El testigo ha mostrado el informe que redactó quince días después, un cuaderno de bitácora donde anotó cada contradicción: cómo les movilizaron a las 12:45 para revisar el nivel del agua y se encontraron el puente convertido en cascada, cómo el camión sin conductor flotaba ya a las 13:45 y códo, aguas abajo, el Magro empezaba a tragar calles enteras.
La consellera Salomé Pradas apareció a las 14:50 en el Ayuntamiento de Carlet con un jefe de prensa y una cámara. «No era momento para fotos», ha recordado el bombero, mientras el agua les lamía los tobillos. Ella, según el relato, se subió al coche y empezó a mover «todo lo disponible» hacia Utiel cuando ya era tarde para la Ribera.

Los niños del chalet y la presa que pudo estallar
A las 18:30 la Central les retiró de Carlet. En la entrada de Alcúdia el Magro se había tragado el polígono. Desde un chalet, unos niños gritaban desde el tejado. «Les dijimos que se quedaran arriba, que allí estaban seguros», ha contado. Luego llegió la orden de evacuar: la presa de Forata podía reventar. Solo había una unidad de bomberos forestales en toda la provincia: la suya.
El testigo ha cerrado su deposición con una puntilla que debería quemar las conciencias: «Habría que preguntar a José Miguel Basset por qué no se movilizaron las unidades de Xàtiva o Castelló de Rugat a Rótova». Y ha dejado caer la frase que resume la tragedia: «Me cuesta creer que no lo supiera».