El medio oriente se encamina a una guerra total: ee.uu. prepara una incursión terrestre y netanyahu ordena invadir el sur del líbano

La región que ya era un polvorín acaba de recibir la mecha que le faltaba. Mientras los cancilleres de Turquía, Arabia Saudí y Egipto aterrizaban en Islamabad para intentar un milagro diplomático, el Pentágono ultimaba planes de operativos quirúrgicos en Irán y Netanyahu grababa un vídeo en el que anunciaba la ocupación militar de todo el sur del Líbano. La frontera entre la contención y el caos se disolvió en cuestión de horas.

La misión estadounidense, según filtró The Washington Post, no sería una invasión clásica: varias semanas de fuerzas especiles y tropas convencionales penetrando por puntos clave para degradar desde dentro la maquinaria militar iraní. La respuesta de Teherán llegó en forma de amenaza zoológica: «Los soldados estadounidenses serán buen alimento para los tiburones del golfo Pérsico».

Netanyahu redibuja el mapa del norte

El primer ministro israelí no esperó al domingo. En un mensaje grabado a medianoche prometió «cambiar radicalmente» el norte del país y ampliar la zona de seguridad que ya ocupa en territorio libanés. La lógica es demoledora: si Hezbolá puede lanzar misiles desde el sur, Israel se quedará con el sur. Punto.

La aviación israelí, mientras tanto, asegura estar a «días» de acabar con la capacidad de producción de armas de Irán. La Universidad Tecnológica de Isfahán volvió a arder anoche, segunda vez en una semana, y los bombardeos se extendieron hasta el puerto de Bandarpol, junto al estrecho de Ormuz, donde murieron al menos seis personas.

El vaticano llora en la ciudad vieja

El vaticano llora en la ciudad vieja

En un gesto que rompe con siglos de tradición, la Policía israelí bloqueó el paso del cardenal Pierbattista Pizzaballa cuando se dirigía a celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro. Fue la primera vez, según el Patriarcado Latino, que se impide a la máxima autoridad católica en Tierra Santa acceder a su propia catedral. La misa tuvo que trasladarse a la Basílica de Getsemaní, donde Pizzaballa arengó: «Hoy Jesús llora una vez más por Jerusalén».

El portavoz de Netanyahu habló de «motivos de seguridad». El Vaticano, desde Roma, calificó el hecho de «conflicto atroz».

La diplomacia corre tras el desastre

Islamabad se convirtió en el centro de operaciones de la última oportunidad. Los cuatro cancilleres musulmanes —Turquía, Arabia Saudí, Egipto y Pakistán— se reunieron para diseñar un plan que evite el «caos generalizado», según la definición del ministro egipcio Badr Abdelaty. La clave: revisar la respuesta iraní a una propuesta de Washington que, en teoría, aún está sobre la mesa pero que, en la práctica, ya no encaja con los movimientos de tropas que se gestan.

Irán, por su parte, anunció la fase 86 de la «Operación Promesa Verdadera 4»: una lluvia de drones sobre bases estadounidenses en Irak, Kuwait y Arabia Saudí, y misiles que, según Teherán, alcanzaron con precisión la Quinta Flota en Baréin. Los hutíes, desde Yemen, mantienen su propia partida: prometen intervenir directamente tras la última andanada de proyectiles contra el sur de Israel.

La región ya no habla de si habrá guerra. Habla de cuándo estallará la que ya está aquí. Y la única certeza, esta noche, es que nadie parece dispuesto a apagar la mecha.