El papa león xiv sacude la curia: nombramientos clave en el vaticano

El Papa León XIV ha sacudido la Curia con un movimiento de piezas que nadie esperaba a primeros de semana. Ha nombrado al arzobispo Paolo Rudelli nuevo Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, el puesto que funciona como ministro del Interior del Vaticano. Rudelli, actual nuncio en Colombia, llega con 56 años y más de dos décadas de servicio diplomático. Su predecesor, el venezolano Edgar Peña Parra, se marcha a Italia y San Marino como nuevo nuncio apostólico.

Un cambio que nadie veía venir

La noticia cayó este lunes sin avisar. Rudelli, que cumplirá años en julio, deja Bogotá para sentarse en la silla que controla el día a día del Vaticano. Su currículum es una carta de navegación por las zonas más calientes del planeta: Zimbabue, Ecuador, Polonia. Francisco lo ordenó arzobispo en 2019 y lo lanzó a la diplomacia más dura. Ahora, León XIV lo llama a la sala de mandos.

En su nota de aceptación, Rudelli habla de “confianza inmerecida”. Una frase que suena a humildad, pero también a quien conoce el peso del cargo. El Sustituto gestiona la agenda papal, filtra los papeles que llegan al Santo Padre y coordina con los cardenales. Es, en la práctica, la mano derecha invisible del Pontífice.

Peña parra, de caracas a roma pasando por mozambique

Peña parra, de caracas a roma pasando por mozambique

El venezolano Edgar Peña Parra cierra un ciclo que empezó en 2018, cuando Francisco lo sacó de Mozambique para ponerlo al frente de la máquina vaticana. Fue el segundo latinoamericano en ocupar el puesto, después del argentino Leonardo Sandri. A sus 64 años, se lleva consigo una agenda cargada de conflictos: mediación en África, experiencia en Pakistán, Honduras y la antigua Yugoslavia. Ahora le toca gestionar la relación con el Quirinal y el pequeño estado de San Marino, donde la diplomacia eclesiástica se juega en cenas de protocolo y en los pasillos del Palazzo Pubblico.

Rajic, el bosnio que regresa a la casa pontificia

El tercer nombre del día es el del arzobispo Petar Rajic, nombrado prefecto de la Casa Pontificia, un puesto vacante desde 2023. Rajic, que ya pasó por allí bajo el mandato de Benedicto XVI, vuelve para poner orden en la agenda papal y en la logística interna. Su predecesor, Georg Gänswein, fue enviado a los países bálticos tras una salida más que comentada. Rajic tendrá que gestionar audiencias, viajes y la tensa convivencia entre la Curia y el nuevo Papa.

En una solmañana, León XIV ha movido tres piezas clave. Ha desplazado al hombre fuerte de Francisco en la Secretaría de Estado, ha traído a un diplomático curtido en conflictos latinoamericanos y ha devuelto a Rajic al corazón del Vaticano. El mensaje es claro: el nuevo Papa no quiere herencias, quiere control. Y lo quiere ya.