El parque de las leyendas convierte la semana santa en un espectáculo vivo de fé y fauna

La jirafa Domingo ya no es la única estrella. Desde el jueves 2 hasta el domingo 5 de abril el Parque de las Leyendas convertirá sus senderos de San Miguel y Huachipa en un escenario abierto donde la Pasión de Cristo se mezcla con los rugidos de los lobos marinos y el vuelo de guacamayos.

El plan es simple: familias enteras entrarán con la misma entrada de siempre —S/20 general, S/10 niños— y se toparán con 14 estaciones del Vía Crucis montadas en la zona Sierra, una ópera rock Jesucristo Superstar a las 15:30 del sábado y, para cerrar, una Gran Búsqueda de Huevos de Pascua que ya es meme entre los escolares limeños.

La última cena con vista a los hipopótamos

El jueves 2 a mediodía los actores suben al escenario natural que da al lago de los flamencos. Allí, entre palmeras y un brillo de agua que parece filtro de Instagram, representan La última Cena. El público se arremolina en la ladera sin gradas: niños encima de hombros, adultos con el celular en vertical grabando la escena que ya vieron el año pasado y, aun así, vuelven a aplaudir.

El viernes 3 repiten la jugada, pero esta vez con la Crucifixión. El horario es clave: 12:00 en punto. A esa hora el sol castiga y los actores llevan ya tres horas de maquillaje que se derrite bajo el sudor. El efecto es brutal: la cruz de madera de casi cuatro metros se alza justo cuando los lobos marinos terminan su número en el anfiteatro. Un público dividido entre devoción y selfie.

Noche en el zoo: pacaranas y cerveza artesanal

Noche en el zoo: pacaranas y cerveza artesanal

El sábado 28 de marzo —una semana antes— la puerta se abre de nuevo, pero a las 19:00. La propuesta se llama Noche en el Zoo y es la apuesta más rentable del parque: por S/20 extra pasean por la zona Selva con linternas, observan a los otorongos despertar y terminan en una feria gastronómica donde una cerveza artesanal cuesta lo mismo que tres entradas normales. El aforo es de 600 personas y las entradas se agotaron en cuatro horas.

Del 2 al 4 de abril repiten la fórmula con Jardín Secreto, esta vez en el Botánico. El truco está en la iluminación: 40 mil luces led convierten los arbustos en criaturas mitológicas. La laguna recreativa se abre hasta las 21:00 y los botes a motor cobran S/6 por persona para dar una vuelta que dura exactamente siete minutos, el tiempo justo para que una pareja se tome una selfie con la réplica de Machu Picchu al fondo y subirla con el hashtag #LeyendasNight.

Lo que nadie cuenta es que detrás de cada escena hay un equipo de 45 técnicos que trabajan desde las 4:00 a.m. revisando que ningún guacamayo se escape durante el show. Lo que nadove en la entrada es que el parque lleva tres años sin aumentar el precio y que esta Semana Santa espera recuperar el 38 % de la pérdida que arrastran desde la pandemia. La cifra habla por sí sola: 42 000 visitantes en cuatro días o el plan de expansión a Huachipa se queda sin combustible.

El domingo 5, cuando termine la Resurrección y los niños terminen de encontrar los 2 000 huevos de plástico escondidos entre los cactus, la jirafa Domingo volverá a ser la atracción principal. Pero ya no será la misma: ahora comparte cartel con un Cristo que sube y baja de la cruz tres veces por día y una ópera rock que los liceos privados repiten en WhatsApp. El Parque de las Leyendas encontró la fórmula para que la fe y la fauna convivan sin ironía: basta con no cobrar extra y mantener el celular bien cargado.