El petróleo y el miedo devuelven al ftse 100 a la cima de 10.000 puntos

El humo de Irán sube por el estrecho de Ormuz y se convierte en dinero en la City. Este lunes, Londres olvida el viernes negro y el FTSE 100 recupera los 10.127 puntos con una sacudida de 160 unidades que huele a pólvora y a crudo Brent.

La guerra —esa palabra que los analistas llaman conflicto, tensión o escalada— se traduce en números verdes para quienes extraen, perforan y venden seguridad. Centrica sube un 4,26 % como si cada cañonazo en el Golfo fuera un dividendo. Rio Tinto y Glencore se anotan un 3,47 % y un 2,80 % porque el cobre y el carbón ahora valen más que ayer y menos que mañana. BP y Shell, las viejas reinas del North Sea, se revalorizan otro 3 %: su negocio es el miedo al apagón.

Bae systems gana hasta en la pausa del té

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Mientras tanto, BAE Systems —esa empresa que convierte paz de papel en contratos— suma un 3,14 % antes de que el Parlamento termine su debate sobre el presupuesto de Defensa. La lógica es brutal: cuanto más dura la retórica, más suave el margen operativo.

En el lado contrario, la chilena Antofagasta se despeña un 3,21 %: su cobre no se come con miedo. IAG —madre de Iberia y British Airways— desciende un 1,88 % porque el petróleo caro encarece el queroseno y los pasajeros ya miran el precio antes que la hora. El resto del FTSE 250 apenas se mueve: 0,05 % es el susurro de quienes aún no saben de qué lado sacarán la tajada.

La City celebra, pero lo hace a la inglesa: con té de las tres y mirada al reloj. Porque esta euforia tiene fecha de caducidad: la primera escolta civil que cruce Ormuz sin incidente hará bajar el Brent y, con él, todo el castillo de naipes verde que hoy parece eterno.

Nadie ha dicho que la guerra vaya a durar; solo que, mientras dure, aquí se gana dinero. Y eso, en Londres, basta para brindar.