El pp declara la guerra a rtve y la cadena responde: 'esto es tutela'

El Senado se convertirá esta semana en el ring donde el Partido Popular y RTVE se juegan algo más que credibilidad: el control del relato informativo del país. La formación conservada ha anunciado una comisión de investigación que la corporación pública tilda de intento de «tutela» y que el PSOE ya da por «muerta» antes de nacer.

El pulso que desata la tormenta

Alejandro Skale no necesita presentaciones. Tras tres décadas en los pasillos de Prado del Rey, ha visto cómo se fraguaban dimisiones, pactos y silencios. Hoy observa desde fuera, pero con la misma lupa. «Lo que está en juego no es un balance contable, sino quién filtra la realidad que ve el espectador», advierte. La portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García, cargó ayer contra el presidente de RTVE, José Pablo López, acusándolo de «ocultar» casos de corrupción vinculados al entorno de Pedro Sánchez. La respuesta de la casa no se hizo esperar: un comunicado que cita el artículo 4.2 del Reglamento Europeo 2024/1083 para recordar que «ninguna autoridad puede interferir en decisiones editoriales».

La cifra habla por sí sola: 55 millones de superávit en 2025, cuando el año anterior se cerró con 13 millones de pérdidas. El Consejo de Administración aprobó las cuentas la semana pasada. El PSOE celebra la jugada: «Nace muerta», sentencia Alfonso Gil, portavoz socialista en el Senado. Para el PP, sin embargo, ese dinero «no tapa la degradación informativa». García lo resume así: «Han convertido RTVE en la televisión de Sánchez».

El argumento de bruselas que nadie menciona

El argumento de bruselas que nadie menciona

La cláusula que RTVE saca a relucir no es un simple comodín legal. El artículo 4.2 blinda a los servicios públicos de «presiones políticas o comerciales». Traducción: una comisión que revise la línea editorial puede ser interpretada como vulneración de la Carta Europea de Libertad de Prensa. Fuentes del ente recuerdan que ya existen mecanismos de control: la CNMC y la Comisión Mixta de Control. Añadir un tercero, parlamentario, «sería convertir el hemiciclo en un tribunal de los medios», según el texto oficial.

Lo que nadie cuenta es que el modelo español de nombramiento del presidente de RTVE —con mayoría parlamentaria— nació como escudo y hoy se usa como arma. El propio López accedió al cargo tras un pacto entre PSOE y Podemos que el PP entonces denunció como «pelotazo ideológico». Ahora la derecha quiere revisar ese pacto bajo el paraguas de la «regeneración». Skale lo resume con una metáfora: «Se abrió la caja de Pandora y ahora todos quieren meter la mano».

La amenaza que viene de fuera

La amenaza que viene de fuera

El comunicado de RTVE incluye una frase que retumba: «Se cuestiona la propia existencia del servicio público». No lo dice en vano. En Italia, la derecha de Meloni ya ha nombrado a un director general afín en RAI. En Polonia, el Gobierno de Morawiecki controla la televisión pública desde 2015. Ejemplos que el ente español observa con lupa. «Si se normaliza que el Parlamento revise contenidos, el siguiente paso es decidir quién entra en plató», advierte un veterano presentador que pide anonimato.

La jugada del PP tiene un calendario: las elecciones europeas de junio. El partido necesita oxigenar su discurso de «transparencia» y RTVE es un blanco gordo. Pero la contrapartida es peligrosa. Si la comisión se celebra y no encuentra nada, el boomerang puede ser demoledor. Skale apunta: «El daño colateral será la credibilidad del Senado, no la de la cadena».

La noche cae sobre Prado del Rey. Dentro, los editores revisan el telediario de esta tarde. Fuera, los partidos preparan sus estrategias. Entre ambos, la línea roja que separa la política del periodismo se desdibuja. Y el espectador, como siempre, paga la factura de la guerra.