El pp saca la bazuca contra sánchez por israel: redención de semana santa antes del juicio del koldo
Alicia García, portavoz del PP en el Senado, ha cargado este lunes contra Pedro Sánchez por protestar ante Israel la prohibición de misa en el Santo Sepulcro. Su acusación: el presidente busca una “redención” exprés antes de que el juicio del caso Koldo convierta la próxima semana en una “procesión penitencial” para el PSOE.
La misa bloqueada que desata la guerra política
El Gobierno español trasladó el domingo una queja formal a Israel tras impedir al patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, presidir la misa de Ramos en la basílica del Santo Sepulcro. La medida, justificada por Israel como cuestión de seguridad, irritó a La Moncloa, que interpreta un menoscabo a la libertad religiosa de los católicos. El ministro Albares elevo la protesta por vía diplomática. El PP, en cambio, ve en la jugada un teatro pre-electoral.
García ha cargado las tintas contra el jefe del Ejecutivo: “No felicita la Navidad y felicita el Ramadán; ahora, en Semana Santa, necesita redimirse”. Ha mezclado la religión con la agenda judicial: el lunes arranca el juicio por la trama de compras de mascarillas a la empresa del exasesor Koldo García, en el que se sentará en el banquillo el exministro José Luis Ábalos.

El pp se niega a mojarse sobre la protesta oficial
La portavoz popular ha esquivado dos veces la pregunta de si el partido respalda la queja de Exteriores. Ni sí, ni no. “No vamos a entrar en el fondo”, ha zanjado, para inmediatamente devolver el foco al “desfile socialista por los juzgados”. La estrategia es clara: deslegitimar la acción exterior de Sánchez sin tener que posicionarse sobre una cuestión diplomática que, en teoría, debería ser de Estado.
La derecha española lleva meses acechando la agenda judicial del caso Koldo, que salpica al entorno de Ábalos, uno de los barones socialistas más visibles. El juicio promete colgarse como pesa en cada debate político hasta las elecciones europeas. El ataque de García anticipa la banda sonora de la campaña: cada expediente judicial será un tambor de acusación contra Sánchez.
Mientras, en Jerusalén, la basílica del Santo Sepulcro volverá a abrir sus puertas para los oficios de Semana Santa. En Madrid, el Congreso y los tribunales también abrirán sus puertas, pero para dejar paso a los alegatos y las cruzadas políticas. La diplomacia española reclama respeto a sus fieles; la oposición, cabeza de sus rivales. Entre ambas, el tablero del poder se juega en clave religiosa y judicial. La redención, si llega, parece más política que espiritual.