El precio del petróleo desploma tras la intervención de Trump en el Estrecho de Ormuz

El mercado energético se sacude tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de suspender nuevos ataques contra Irán, lo que ha provocado un desplome inmediato en los precios del crudo. El West Texas Intermediate retrocedió un 5,5%, hasta 80 dólares el barril, mientras que el Brent cayó un 5,6%, situándose en 83 dólares.

Tensión en Medio Oriente y su impacto en los consumidores

La decisión, comunicada a través de Truth Social el sábado, se produce en un contexto de alta presión política sobre Trump, exacerbada por el impacto económico de la guerra en Oriente Medio. El conflicto, que se inició tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero, había disparado los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril. El reciente colapso de un alto el fuego y la consiguiente intensificación del bloqueo del Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo, ha generado una volatilidad extrema en los mercados.

Trump argumentó que Irán y “otros países de Medio Oriente” le habían solicitado tiempo para alcanzar un acuerdo que contemplaría la reapertura “inmediata, completa y total” del estrecho y el fin de la amenaza nuclear iraní. Aunque Israel no ha confirmado públicamente su apoyo, la administración estadounidense ha expresado su compromiso con un acuerdo. La suspensión de los ataques previstos, sujeto a la consecución rápida de un pacto, representa un giro inesperado en la estrategia de Washington.

Escepticismo iraní y volatilidad en el mercado

Escepticismo iraní y volatilidad en el mercado

La respuesta de Teherán ha sido cautelosa, calificando el anuncio de Trump como una “retirada reiterada de sus amenazas”. La agencia semioficial Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, enfatiza que los entendimientos alcanzados con Omán sobre una nueva ruta de navegación no implican la reapertura de Ormuz. La brecha entre el optimismo estadounidense y el escepticismo iraní alimenta la incertidumbre y la volatilidad en los mercados energéticos, que ya han experimentado múltiples episodios de esperanza y rebrotes desde febrero.

El encarecimiento del crudo se ha traducido en un aumento en los precios de la gasolina, el combustible de aviación y otros productos que dependen del transporte con diésel. Los automovilistas han visto incrementados sus gastos en los surtidores, y los pasajeros enfrentan tarifas aéreas más elevadas. En varios países, se han implementado medidas de racionamiento y se han cerrado escuelas y oficinas públicas. A pesar de la caída del precio del crudo este domingo, el mercado aún refleja un aumento del 20% en los niveles previos al conflicto, evidenciando la persistente distorsión del mercado energético global. El buque indio Shivalik, que llegó recientemente al puerto de Mundra a través del Estrecho de Ormuz, es un símbolo tangible de la interrupción del comercio y la presión económica que genera la situación.

La situación, según analistas, sugiere que los mercados energéticos seguirán reaccionando con volatilidad hasta que se confirme una normalización del tránsito por Ormuz. La incertidumbre persiste, y el precio del petróleo, aunque ha experimentado una caída temporal, sigue siendo un indicador clave de la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente.