El tottenham se queda huérfano: igor tudor huye tras 42 días de pesadilla

Igor Tudor ya no es el entrenador del Tottenham. El croata ha huido de Londres tras siete partidos, seis desastres y un padre muerto. El club anunció su despido «de mutuo acuerdo» este domingo, un eufemismo que esconde la implosión de un vestido que lleva años desgarrado.

La expedición balcánica que duró lo que un resfriado

Llegó el 11 de febrero como bombero. Se va el 30 de marzo sin haber apagado ningún fuego. En apenas seis semanas y media ha coleccionado cinco derrotas, un empate y una victoria que sirvió solo para maquillar la eliminación europea. El 3-2 al Atlético de Madrid fue un espejismo: en el global cayó 7-5 y el equipo siguió hundiéndose en la Premier.

La liga inglesa le dio una bofetada tras otra: 1-4 contra el Arsenal, 1-3 contra el Crystal Palace, 0-3 contra el Nottingham Forest. Treinta puntos en la tabla, a uno del descenso. Los números no mienten, pero el contexto empeora la herida: el día después de la debacle en el City Ground, Tudor se enteró de la muerte de su padre Mario. El club habla de «período difícil»; el cuerpo técnico entero —preparador de porteros Tomislav Rogic y físico Riccardo Ragnacci— se va con él.

Daniel levy vuelve a quedarse sin plan

Daniel levy vuelve a quedarse sin plan

El presidente londinense lleva años jugando a los entrenadores como quien cambia de canal. Desde el despido de Pochettino en 2019 ha probado con Mourinho, Nuno, Conte, Stellini, Mason, Postecoglou, Frank y ahora Tudor. Ninguno ha durado dos temporadas. La próxima semana, el Tottenham afronta siete jornadas finales sin rumbo y con el fantasma del descenso rondando White Hart Lane.

El comunicado oficial agradece «dedicación incansable» y promete «anunciar próximamente» al sustituto. La traducción: la directiva no tiene candidato cerrado. Mientras, los jugadores entrenan bajo la supervisión de Ryan Mason, interino de emergencia por tercera vez en tres años. La casa se cae y el dueño sigue comprando espejos.

La Premier no perdona. El Tottenham ha gastado 700 millones de libras en fichajes desde 2019 y va a terminar la década rezando por no jugar en Championship. Tudor se lleva el carnet de entrenador más corto de la historia del club; Levy se queda con el récord de inestabilidad. Londres entera mira al norte y suspira: otro proyecto que termina en ataúd antes de siquiera despegar.