El viento azota cataluña y deja seis heridos en apenas unas horas

Una rama desgarrada, una lámina voladora, un instante de desatención. Seis personas lo han pagado este domingo en cataluña, donde el viento ha convertido la intemperie en un campo de proyectiles improvisados. Tres han caído en Girona, tres en Lleida. Ninguna lo vio venir.

La geografía del azote

El primer aviso saltó poco después del mediodía en el camping de Sant Llorenç de Montgai, Camarasa. Allí, la cubierta de un porche se alzó como si fuera papel y se estrelló contra una mujer de 60 años y dos menores. El SEM los estabilizó en el mismo barro y los trasladó al Arnau de Vilanova de Lleida. Todos están fuera de peligro, pero el mensaje quedó claro: bajo rachas de 90 km/h, hasta los refugios parecen frágiles.

La tónica se repitió horas más tarde en la costa. En Castell-Platja d'Aro, un hombre paseaba entre caravanas cuando una ramita de pino —nada alarmante a simple vista— se desprendió y lo golpeó en la espalda. Misma escena en Blanes y Calonge, donde dos mujeres fueron alcanzadas por objetos arrastrados: una por una señal de plástico desprendida, la otra por un paraguas invertido que voló como una flecha. Calonge acabó en curas locales; Blanes y Platja d'Aro, en observación ligera.

Lo que no se ve en el parte

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