Euro se dispara en república dominicana: ¿a dónde llegará?

El euro desafía la estabilidad del mercado dominicano, escalando hoy hasta los 68,57 pesos, una subida del 1,76% que deja a muchos observando con cautela. La volatilidad ha regresado, interrumpiendo la relativa calma de las últimas jornadas, y plantea interrogantes sobre el rumbo del tipo de cambio en las próximas semanas.

Un panorama económico prometedor para 2026

Un panorama económico prometedor para 2026

Mientras el euro se robustece, la perspectiva económica de República Dominicana para 2026 se vislumbra, según UBS Financial Services, notablemente positiva. La firma global proyecta un crecimiento real del PIB cercano al 4%, impulsado por una combinación de factores: tasas de interés más bajas, un clima internacional favorable y, crucialmente, la estabilidad política que caracteriza al país.

Pero hay un detalle a considerar. Este crecimiento se sustenta en la anticipación de una reducción de las tasas de interés que liberará demanda interna y estimulará la inversión, un escenario que, aunque plausible, depende de la evolución de la política monetaria tanto en el Banco Central de la República Dominicana como en la Reserva Federal de Estados Unidos. Un fortalecimiento global del dólar estadounidense, previsto para finales de 2026, podría contrarrestar esta tendencia.

La clave del crecimiento radicará en el estímulo fiscal focalizado, según el informe. El gobierno dominicano, consciente del crecimiento moderado, ya ha aprobado un presupuesto suplementario que eleva el gasto de capital en un 0,4% del PIB para 2025, ampliando el déficit global al 3,5%. La meta para 2026 es un déficit fiscal global de 3,2% y un superávit primario de 0,5%, un equilibrio que requerirá una gestión fiscal prudente.

El Banco Central, en sus estimaciones, anticipa que el tipo de cambio alcanzará aproximadamente los 66,35 dólares en septiembre de 2026, para luego ascender a cerca de 69,15 dólares un año después. Una depreciación controlada, en definitiva, pero que exige una vigilancia constante.

UBS Financial Services subraya que los sólidos superávits provenientes de exportaciones de servicios y remesas, pilares de la economía dominicana, compensarán los déficits de las cuentas de ingresos y comercio de mercancías. La inversión extranjera directa neta, proyectada entre el 3,5% y el 4% del PIB, cubrirá la brecha externa, con el turismo, el comercio, la industria, la energía y el sector inmobiliario como áreas clave de atracción.

La deuda pública bruta, se espera, se mantendrá en torno al 58% del PIB, siempre que no se materialicen eventos macroeconómicos imprevistos. Sin embargo, los riesgos relacionados con eventos climáticos adversos y desafíos de gobernabilidad, comunes en mercados emergentes, no deben ser ignorados.

La estabilidad, en definitiva, no es un regalo. Es el resultado de decisiones inteligentes y una gestión responsable. Y en República Dominicana, la apuesta por la solidez económica parece estar dando sus frutos, al menos en el horizonte de 2026. Pero la volatilidad del euro, y el fortalecimiento del dólar, nos recuerdan que la prudencia es la mejor aliada en tiempos inciertos.