Francia aprieta el acelerador: colombia se estrella contra su muro b

Francia no necesita titulares para apretar la garganta de un rival. Bastaron dos nombres propios —Doué y Thuram— para que colombia se desinflara como globo en Landover y el equipo de Deschamps firmara su novena racha sin perder. El 3-1 huele a advertencia a tres meses del Mundial en suelo estadounidense.

La segunda unidad que juega a ser primera

El once que saltó al Northwest Stadium apenas guardaba seis titulares del clásico contra Brasil. Pero la máquina no se desajustó: salió con la misma hambre y más velocidad. Doué, 19 años, fusiló con su pierna izquierda un balón que parecía destinado a la grada y lo clavó junto al palo. colombia, que había dominado los primeros quince minutos, se miró las botas. El golpe era tan brutal como silencioso.

Antes de que los cafeteros reaccionaran, Thuram aprovechó un descuido del meta Vargas y cabeceó el 0-2. Dos goles, dos errores diferentes, misma sensación: Francia castiga sin miramientos. La mitad del estadio, hincha gala, celebraba; la otra mitad, vestida de amarillo, mascaba la impotencia.

El ritpo que no perdona

El ritpo que no perdona

colombia salió del vestuario con ganas de enmendar, pero el guion no cambió. A los 52 minutos una triangulación entre Kolo Muani, Doué y Thuram acabó con el balón pegado al fondo de la red. El 0-3 era una fotografía de lo que viene: velocidad, presión y toque en espacios reducidos. Campaz recortó distancias con un remate cruzado, pero el gol sirvió más para maquillar que para inquietar.

El partido se rompió en duelos físicos. Francia, acostumbrada al ritpo de la Premier, se adaptó al cuerpo a cuerpo; colombia, más técnica, encontró un muro que no cedía. El árbitro dejó correr, los jugadores se fundieron y el marcador ya no se movió.

Mbappé entra, la grada explota

Mbappé entra, la grada explota

Deschamps dejó el regalo para el final: Kylian Mbappé saltó al césped en el 85 y el estadio rugió como si la final fuese mañana. No tocó mucho, no necesitó. Su sola presencia es un mensaje: Francia puede rotar, pero también puede apretar el botón de emergencia. El ciclo entero en EE UU terminó sin lesiones y con dos victorias contundentes. El mensaje es claro: los galos llegarán al verano con dos equipos y ambos suenan a título.

colombia, por contra, se queda con la espina de los primeros minutos y la sensación de que su fútbol aún necesita un engranaje más rápido para no desfallecer cuando Europa pisa el acelerador. La gira americana se cierra y la cuenta atrás hacia el Mundial empieza de verdad. Francia ya ha puesto el ritpo; el resto corre contra reloj.