Golpe a la ciencia: minciencias reclama 20.000 millones a avanciencia
Un terremoto sacude los cimientos del ecosistema científico colombiano. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación ha solicitado la devolución de más de 20.000 millones de pesos a la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (Avanciencia), revelando inconsistencias documentales que ponen en tela de juicio la ejecución de fondos públicos destinados a proyectos clave como Ondas, apoyo a jóvenes investigadores y la crucial apropiación social de la ciencia.
¿Qué pasó con los recursos?
La auditoría, que se remonta a un convenio de 2019, ha destapado una alarmante falta de soportes que avalen el gasto de estos recursos, inicialmente asignados hasta 2025. La cifra, cercana a los 20.500 millones de pesos, se destinaba a fortalecer el sistema científico nacional en áreas vitales. El Ministerio, en un comunicado oficial, insiste en que esta acción es una obligación legal, un imperativo de transparencia y responsabilidad fiscal.
“No puede ser permisivo ante la ausencia de soportes que respalden la ejecución de los recursos”, enfatiza la cartera, dejando claro que la defensa del patrimonio público es su prioridad. El proceso, según fuentes internas, ha sido largo y complejo, con reiteradas solicitudes de documentación que, hasta ahora, han resultado incompletas.

La academia colombiana se pronuncia
La Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, cuya junta directiva incluye a Avanciencia, ha expresado su preocupación por la escalada pública del conflicto, instando a la resolución de la disputa por vías técnicas y jurídicas. “Resulta inconveniente que una diferencia de naturaleza contractual y técnica continúe escalando hasta convertirse en una confrontación pública”, advierte la Academia, consciente del impacto que este escándalo puede tener en la confianza del sector.
La Academia propone, además, la creación de una instancia independiente que revise exhaustivamente la documentación, buscando un punto medio que esclarezca la situación y evite descalificaciones. El llamado es a la prudencia y a la preservación de la presunción de buena fe. Pero la realidad es que la sombra de la duda ya está sobre el proyecto, y la credibilidad del ecosistema científico colombiano se encuentra en juego.
La controversia deja al descubierto una vez más la fragilidad de los mecanismos de control y la necesidad de una mayor transparencia en la gestión de los recursos destinados a la investigación. La ciencia colombiana, que tanto necesita inversión y apoyo, se ve ahora empañada por este episodio, que plantea interrogantes sobre la eficiencia y la rendición de cuentas en la administración pública. Si bien el Ministerio asegura que su actuación no busca afectar a ninguna organización de manera arbitraria, la cifra habla por sí sola: 20.000 millones de pesos que, por ahora, permanecen en el aire, cuestionando la solidez de los procesos de control y la confianza depositada en quienes gestionan el futuro de la ciencia en Colombia.