Granizo en cdmx: el clima que nadie pidió para este lunes

Las gotas de agua no serán el único regalo del cielo esta madrugada. A las 8°C que despiertan en la cdmx se suma la amenaza real de granizo en ocho alcaldías, una rareza que convierte el lunes 30 de marzo en una carta de presentación de la primavera que nadie esperaba.

Una mañana que huele a electricidad estática

El termómetro marcará 17°C cuando el sol alcance su punto más alto, pero la sensación térmica se desplomará en las zonas altas de Álvaro Obregón y Cuajimalpa, donde los 10°C mínimos se sentirán como agujas en la piel. La diferencia de cinco grados entre la base y la cima de la ciudad vuelve a evidenciar la geografía fractal sobre la que construimos nuestras vidas.

El Servicio Meteorológico detectó un corredor de humedad que avanza desde el occidente del país como una serpiente de vapor. A las 14:00 horas, cuando la mayoría regrese de su almuerzo, el cielo estará cargado de plomo. Las descargas eléctricas comenzarán en el poniente: primero Coyoacán, después Benito Juárez. El trueno llegará antes que la ambulancia.

La alcaldía que se juega el techo

La alcaldía que se juega el techo

En Cuauhtémoc las rachas de viento alcanzarán los 50 km/h, suficientes para convertir un paraguas barato en proyectil urbano. Los restaurantes de Azcapotzalco ya sacaron los toldos de lona, anticipando la lluvia que caerá con la misma intensidad que ayer cancelaron el partido de la Liga MX en el Azteca. Nadie quiere ser el próximo viral en redes sociales.

La clave está en la velocidad. A 30 km/h, las gotas parecen pinchar la cara. A 50 km/h, la lluvia se vuelve un látigo horizontal que obliga a los ciclistas de Reforma a refugiarse bajo los puentes peatonales. El granizo, cuando llegue, sonará como chicletazos contra los parabrisas. El costo promedio de un nuevo parachoques en la capital: 8,500 pesos. El valor de no revisar el clima antes de salir: incalculable.

Para cuando la mayoría lea esta nota, las calles de Miguel Hidalgo ya habrán formado sus charcos espejo donde se refleja la torre de Sant Fe. El agua correrá cuesta abajo por Periférico como un río miniature que arrastra hojas, basura y la promesa de que mañana el tráfico será peor.